“La cara es el espejo del alma”, dice el refrán; pues bien, según un grupo de investigadores checos, la cara también es el espejo del cerebro. Y es que es tenemos una habilidad inherente para saber cómo de inteligente es un hombre con solo mirarlo a la cara. No obstante, somos incapaces de hacer la misma deducción con el rostro femenino.
El equipo de investigación de la Universidad Charles de Praga empleo fotografías estáticas de 40 hombres y 40 mujeres para probar la relación entre el cociente intelectual de cada uno, la inteligencia percibida y la forma de la cara.
Un grupo de 160 estudiantes elegidos aleatoriamente fueron los encargados de evaluar la inteligencia de los sujetos de las fotografías, cuyo cociente intelectual fue evaluado previamente.
Tanto los hombres como las mujeres fueron capaces de evaluar correctamente la inteligencia de los hombres mirando sus fotografías, no así con la de las mujeres, cuya percepción no siempre se correspondía con la realidad.
¿Pero, por qué no es posible percibir la inteligencia de una mujer mirándola a la cara? Los investigadores checos apuntan a que tal vez el motivo sea que la belleza nubla el juicio de las personas. Las mujeres más atractivas fueron evaluadas como más inteligentes, pero no existía una correlación directa entre el atractivo y el CI.
Otro motivo, dicen, puede ser que las mujeres tienden a ser juzgadas por su atractivo. “El fuerte efecto halo del atractivo puede impedir una acertada evaluación de la inteligencia femenina”.
¿Qué rostros masculinos son los más inteligentes?
Las caras masculinas que han sido percibidas como más inteligentes son más alargadas y con una mayor distancia entre los ojos, una nariz más larga, una ligera elevación en los extremos de la boca y una barbilla más puntiaguda, afilada y menos redondeada.
Por el contrario, la percepción de una inteligencia más baja se asocia a caras más anchas y redondeadas, con ojos más juntos, una nariz más corta, con los extremos de la boca ligeramente apuntando hacia abajo y una barbilla grande y redondeada.
No obstante los investigadores afirmaron que estas percepciones de la inteligencia son“meros estereotipos culturales”; sin embargo, esto da pistas visuales aún no identificadas que apuntan hacia el buen camino.
Y es que, si nos paramos a pensar un rato y traemos a la memoria las tiras cómicas o los dibujos animados, vemos cómo, la mayoría de las veces, los dibujantes ilustran a los personajes menos inteligentes con determinados rasgos faciales, y los inteligentes con otros, que son los que coinciden con los del resultado del estudio.
El color de los ojos y la confianza
Los investigadores checos también evaluaron la influencia del color de ojos en otras personas. Para ellos se emplearon fotografías de personas a las que se les alteró el color de ojos por ordenador. El resultado fue que el color de ojos influía significativamente en la confianza percibida: las personas de ojos marrones fueron percibidas como más confiables que las de ojos azules.
Vía: Plos One y Daily Mail.
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