El vicecanciller pierde facultades, y olvida que ¡a quien se agacha mucho, se le ve!
En su columna de hoy el vicecanciller de la República César Medina se nota muy disminuido de la gran habilidad que tuvo para encantar a sus lectores.
Hoy se le sale el refajo al tratar de cumplir la línea de Palacio de meter cuña entre Luis Abinader e Hipólito Mejía.
“Al que se agacha mucho se le ve”, solía decir un fenecido y querido amigo, sociólogo y politólogo, por más señas.
Y eso le pasó a don César en su columna de hoy al tratar de meter cizaña haciendo retorcido cotejo de las plazas donde ganaron seguidores de Mejía o de Abinader en la convención del domingo.
El vicecanciller supura amargura ante el gran ejemplo de madurez política que han dado Hipólito y Luis en todo el desarrollo del proceso convencional, operando unidos en la conciencia de que esa unidad es condición importante para el triunfo del cambio en las elecciones de 2020.
El domingo por la mañana, cuando iniciaban las votaciones y la nublazón propagandística morada trataba de montar una ofensiva de descrédito del proceso, le preguntaron a Mejía que de color era el caballo blanco de Napoleón, perdón, qué opinaba sobre el retraso inicial del proceso, a lo que el hombre respondió con su proverbial astucia, minimizando los inconvenientes.
Me dicen que luego de votar se fue para su casa campestre en Cambita, para ponérsela difícil a quien quisiera ir a fuñirlo.
Pero vuelvo con don César, quien en su artículo de hoy luce lerdo, flojo, incapaz de convencerse ni a él mismo de sus inventos sobre la convención.
Y no creo yo que yerra porque la enfermedad que padece le ha quitado reflejos y movimientos de piernas, los esguinces y el talento de siempre, pues ha informado que, a Dios gracias, se encuentra recuperado.
Don César en realidad tiene intacto su talento de buen escribidor. Lo que le pasa al pobre es que opera para la nublazón propagandística morada, cuyas post verdades han perdido encanto y pegada en el pueblo.
Y han devenido en inútil barril sin fondo por el que se va tanta plata que sólo en lo que va de año daría para construir un barrio nuevo para más de 1000 familias, con sus calles, aceras y contenes, agua potable y corriente en todas las casas y luz solar permanente...tanto dinero están despilfarrando inútilmente.
¿Qué sí que no?
Lean el dato que trae Gallup-Hoy: Pese a que el gobierno despilfarra lo que tiene y no tiene para propagar que ha reducido la pobreza, casi un 75% (73.6%) respondió que el país está más pobre o igual de pobre que cuando Danilo inició su gestión, y sólo un 24 y algo % dice que (ellos) están mejor.
Esperamos el pleno restablecimiento del vicecanciller, en su salud y en su disminuida capacidad para contar cuentos.