Pancho Álvarez tilda de "espionaje desde el Palacio Nacional", la versión de un viceministro del gobierno de que organismos de inteligencia del Palacio Nacional intervenían el teléfono del senador Paliza, durante las sesiones del CNM.
Álvarez, reputado abogado e institucionalista, se pregunta si era pecado que Paliza se asesorara durante las entrevista a los candidatos a nuevos jueces, como revela con un enfoque negativo el Viceministro.
En cualquier otro país del mundo este caso de admisión de espionaje a la oposición por parte del gobierno sería un escándalo de grandes proporciones.
En nuestro paisaje, los encargados de ponderar con objetividad la adecuada marcha del Estado, y sus funcionarios, están demasiado ocupados descalificando y tirando chinitas a la oposición.