Santo Domingo, RD.- Muchos jóvenes vienen al periodismo en busca de fama y otros que creen que es una profesión para hacerse millonarios, pero por desgracia para los que así piensan, cuando salen de las aulas se tropiezan con la amarga realidad de los bajos salarios y con la mala suerte de desconocer que quienes llegan al periodismo abrazan un sacerdocio.
El periodismo, es una profesión de sacrificio. Profesión que desde 1978 comenzó a ser corrompida para beneficiar a funcionarios.
Hoy estamos en el momento más difícil, desacreditados y sin una política clara para hacer frente a está degradación moral.
Por suerte todavía hay un grupo que no se lanzado a esa práctica malsana de vender lo invendible.