Aquí, la cháchara, la politiquería; Haití impone su ley.

De nuevo la cháchara criolla parlotea "que si la veda haitiana", "que la prohibición haitiana", "que los productos dominicanos...", la cantaleta de siempre, tras la que queda claro:
El gobierno, el parlamento y los militares haitianos defienden con firmeza los intereses de sus comerciantes.
Aquí las mafias que obtienen grandes beneficios, y los funcionarios que cobran peajes son la “dominicanidad”.

Allí nos imponen su ley, la defensa de sus intereses, como corresponde.

Aquí usamos el expediente haitiano para la politiquería, para imponer reelecciones, etc.
Y de vez en vez, y de cuando, los haitianos imponen su ley y vuelve la cháchara criolla. 

Vous comprenez?