Un manto de misterio envuelve la muerte de los locutores Luis Manuel Medina y Leo Martínez, y la razón que habría tenido José Rodríguez para asesinarlo.
Los locutores fueron asesinados en la propia cabina de la emisora F.M. 103, en San Pedro de Macorís, hecho que ha conmocionado al país, y con lo que ha salido a relucir los escándalos de corrrupción imperante en el Consejo Estatal del Azúcar (CEA).
Sin embargo, muchos están buscando una razón lógica para conocer la razón por la que José Rodríguez, lo habría matado.
Si su problema era con el Consejo Estatal del Azúcar (CEA), por la devolución de su dinero por la compra de unos terrrenos, porque decidió matar a estas dos personas, y no lo hizo con los responsables directos causante de su desgracia.
Que poderosa razón tenía para hacerlo.
Es una pregunta que muchos se hacen, sin encontrar una respuesta clara de todo lo sucedido.
Y es por esto que han surgido versiones de que los dos locutores asesinados estarían involucrado en la corrupción imperante en el CEA, con la venta de terrenos, caso por lo que el presidente Danilo Medina dispuso la suspensión del director y creó una comisión investigadora del caso.
Lo que se comenta en círculos judiciales es que los dos locutores le habrían ofrecido a Rodríguez su intermediación con el CEA para recuperar el dinero por la compra de unos solares y que el emporio azucarero no le había devuelto.
Presuntamente, los dos locutores le dijeron a Rodríguez que no intervendrían a su favor, por lo que éste se sintió defraudado.
Pero también se dice que tras Rodríguez enterarse de que los dos locutores formaban parte del entramado de corrupción habría decidido matarlo.
Sea cierta o no esta versión que se comenta sobre el lamentable hecho de sangre, lo cierto es que solo una investigación seria de la comisión designada por el Poder Ejecutivo y la propia Justicia dominicana, podría revelar la verdera razón por la que estos dos comunicadores de San Pedro de Macoris habrían sido asesinado por Rodríguez, quien alegadamente se suicidó antes de ser atrapado por agentes de la Policía Nacional, lo que complicaría mucho más este asunto ya que "los muertos no hablan".