El viernes alguien escribió, refiriéndose al impacto de la marcha por el fin de la impunidad: “La labor de zapa al PLD y a Danilo no se hace de la noche a la mañana, sino por medio de una sostenida campaña de descrédito que los morados no han sabido manejar hasta ahora...”
Hoy, un veterano columnista escribió: “La caminata contra la impunidad (...) animó a los organizadores a promover otras que buscan sometimientos a la justicia por el caso ODEBRECH y desacreditar al régimen de Medina y a su partido, PLD”.
¿Y cómo es que estos dos escribidores ven el mal en la oposición local, y no en quienes incurrieron en la entrega de obras sobrevaluadas a cambio de sobornos?
¿Cómo en vez de culpar de la desgracia a quienes aquí pudieran estar laborando para el 2020, y no a los departamentos de justicia de Estados Unidos y Brasil, que demostraron los delitos, y a Odebrecht que los admitió?
Como se preguntaba con mala leche un político maluco del pasado sobre una familia de intelectuales de siempre ¿Será que son inteligentes, pero no entienden?