(CNN) - El presidente polémico presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte, ha enterrado el hacha de guerra con Estados Unidos después de la elección de Donald Trump.
"Me gustarÃa felicitar al presidente Trump", dijo Duterte entre aplausos el miércoles. "Aquà estamos, yo no quiero... pelea porque Trump ya está ahÃ".
La tradicional alianza entre Estados Unidos y Filipinas se habÃa tensado desde que Duterte llamó a Obama "hijo de p***" en septiembre.
Un mes más tarde, durante una visita a China en octubre, Duterte dijo que la alianza con Estados Unidos habÃa terminado, afirmando que "Estados Unidos ha perdido."
Sin embargo, un dÃa después de que Trump ganó la elección presidencial de 2016, el presidente filipino dijo que él y Trump tenÃan un rasgo compartido, y que se harÃan ejercicios militares conjuntos de nuevo.
"A ambos nos gusta decir groserÃas", dijo Duterte sobre Trump el miércoles.
Filipinas está de acuerdo con los ejercicios limitados EE.UU.
En el punto más bajo de las relaciones EEUU-Filipinas a principios de octubre, Duterte anunció que no habrÃa más ejercicios militares entre los dos paÃses en el futuro cercano.
Más tarde especificó que se referÃa al "próximo año".
Pero en un comunicado el jueves, el secretario de Defensa de Filipinas, Delfin N. Lorenzana, dijo que Duterte habÃa acordado continuar con el entrenamiento militar con Estados Unidos.
Funcionarios militares de Estados Unidos y de Filipinas se reunirán el 22 de noviembre para comenzar la planificación de los ejercicios del próximo año.
El controvertido lÃder de Filipinas
El presidente Duterte ha provocado una gran cantidad de controversias desde que asumió el cargo a finales de junio.
Cientos de presuntos traficantes de drogas y usuarios han muerto desde que llegó al poder como parte de su guerra contra las drogas en todo el paÃs.
Duterte también ha realizado polémicas declaraciones contra sus rivales y otros lÃderes extranjeros, entre ellos Obama, a quien le dijo que podÃa "irse al infierno".