Nota del editor: John McTernan fue redactor de discursos del exprimer ministro británico Tony Blair y fue director de comunicaciones de la exprimera ministra de Australia Julia Gillard. Las opiniones expresadas aquà son del autor.
(CNN) - ¿Por qué razón tendrÃa Donald Trump que tirarlo todo por la borda, tras una ola populista que llevó al establecimiento republicano a una escandalosa victoria?
¿Por qué envió un tuit en medio de la noche? ¿Por qué no tiene una campaña terrestre? ¿Por qué no ha neutralizado a sus crÃticos? (Tanto él como su campaña saben con certeza que existen). ¿Por qué, más allá de todas las preguntas, no desarrolló una campaña profesional? ¿Seguramente el premio es mejor que la disciplina?
Durante un tiempo, algunos responderán a esas preguntas de manera muy simple: en privado, Donald Trump quiere perder.
Él es como el hombre que está en un bar esperando acercarse a alguien, seguro de que será detenido por sus amigos. La victoria, según este análisis, serÃa la peor pesadilla para Trump. La presidencia de Estados Unidos no es un simple trabajo para el que no es apto, es un trabajo que no quiere hacer.
Tal vez. ¿Pero qué pasa si la derrota es, en realidad, una victoria? Hay que recordar que la lógica del populismo es una lógica confusa. La mejor analogÃa para Trump está en Escocia. El Partido Nacional Escocés (SNP, por sus siglas en inglés) tiene solo una razón de ser: independizarse de Escocia. Todo lo demás está subordinado a ese objetivo. Incluso la derrota.
Por eso, el referendo por la independencia, que hace dos años fue derrotado con un 45% de votos que la apoyaban frente a un 55% de votos negativos (un decisivo margen de 10 puntos porcentuales), pasó de ser un evento que sucedÃa una vez en la vida o una vez en una generación a algo que puede repetirse tantas veces como Nicola Sturgeon, lÃder del SNP, quiera, hasta obtener el resultado deseado.
Lo que une a ese 45% es un sentido del agravio. Y esa es la clave para el futuro de Trump.
Trump ha repetido con insistencia que esta elección presidencial puede ser fraudulenta, no porque crea que eso es verdad, sino porque quiere mantener molestos y con rabia a sus seguidores.
El populismo es, en la base, una polÃtica de “nosotros contra ellosâ€, por lo que Trump necesita que sus electores no sólo piensen “nos robaronâ€, sino que digan “fuimos robados por ellosâ€.
Lo alarmante, para el establecimiento republicano, es que ese “ellos†incluye a los medios masivos, a los demócratas, al presidente Barack Obama y a la probable próxima presidenta Hillary Clinton.
La idea más profunda de Trump ha sido la de que la autoridad de las celebridades en la cultura americana moderna -que suele ser explotada con fines comerciales- puede ser transferida directamente a la polÃtica.
La fluidez de esta estrella de los realities —que surgió de ‘El Aprendiz’— ha sido fácilmente transferida. En el próximo acto de su carrera polÃtica, Trump mostrará que la narrativa de las telenovelas se aplica a la vida polÃtica o, más precisamente, a su vida polÃtica. Pocos personajes de telenovela se estrellan y se queman, existe una incansable reinvención, siempre se reciclan.
Los polÃticos derrotados decidida y anticipadamente como Trump normalmente saldrÃan humillados del campo de batalla. Pero ‘el Donald’ no se retirará, su casi 40% de probables votos populares serán tan cuidadosamente cultivados por él como Nicola Sturgeon, del SNP, ha cuidado los votos de quienes apoyaron la independencia escocesa.
Claro, todo tiene que ver con la marca. E incluso tiene que ver con la construcción de un imperio mediático, como algunos han sugerido. Pero es más fácil mantener una marca polÃtica que levantar y mantener un imperio.
La “traición†será el grito movilizador de Trump y sus seguidores después de la elección general. El seguro del 20% al 25% de votos republicanos que Trump logró en las primarias fue la roca con la que sus oponentes se estrellaron.
Esa es la razón por la que los republicanos que estaban en la carrera para esta elección se tardaron tanto tiempo en repudiarlo, en carreras reñidas ellos necesitan a sus seguidores. Es la razón por la que Trump no se retirará.
Los seguidores de Trump no le darán la espalda ni lo culparán de una derrota en las elecciones, de manera furiosa redoblarán la apuesta. Y Trump seguirá siendo noticia y en las noticias, que es lo que quiere.
¿Cuánto daño puede hacerle Trump a Estados Unidos después de la elección? Creo que mucho.