El presidente de EE.UU., Barack Obama, conmutó las penas a 102 presos condenados por delitos menores relacionados con las drogas, con lo que ha perdonado a un total de 774 reclusos durante sus dos mandatos, informó la Casa Blanca.
Desde 2009, el mandatario estadounidense ha conmutado más penas que sus antecesores en los últimos 66 años, aseguró en un comunicado Sally Quillian Yates, la "número dos" del Departamento de Justicia.
De hecho, el antecesor de Obama, el republicano George W. Bush, conmutó únicamente 11 penas durante sus dos mandatos, superado por las solo 3 de su padre George H. Bush en su único mandato, frente a las 61 de Bill Clinton, las 60 de Richard Nixon, las 22 de Gerald Ford, las 29 de Jimmy Carter y las 13 de Ronald Reagan.
La liberación de presos se engloba dentro de la reforma de la justicia penal que ha tratado de impulsar Obama con el objetivo de acabar con el hacinamiento en las cárceles de Estados Unidos, donde viven 2,2 millones de personas y que cuestan cada año 80.000 millones de dólares a las arcas del Estado.
Los internos que saldrán de prisión fueron condenados por delitos de posesión o distribución de sustancias ilegales como la cocaína o la marihuana, en algunos casos con el agravante de poseer un arma de fuego, pero en ningún caso por la comisión de un crimen violento.
Sus sentencias provienen de las políticas de "mano dura" que se aplicaron durante la llamada "guerra contra las drogas", que desde la década de 1980 aumentó la dureza de las sentencias por producción, posesión o distribución de drogas ilegales con el objetivo de acabar con la violencia asociada al narcotráfico.