Un curioso episodio tuvo lugar en el encuentro por las eliminatorias de Rusia 2018 entre Kazajistán y Polonia.

Cuando el partido iba 2-2, el jugador kazajo Bauyrzhan Islamkhan, tras un contacto, comenzó a retorcerse en el campo quejándose aparentemente de no poder respirar.

Sin embargo, el polaco Kamil Glik no se creyó el cuento y de una leve patadita lo 'volvió a la vida'.