(CNN) - Podría estar sintiendo la presión de estar sola, pero Darya Klishina aún podría ganar la única medalla en atletismo para Rusia en Río 2016.

La atleta, que vive en Estados Unidos, apenas tuvo el permiso de competir este lunes después de que el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS, por sus siglas en francés) anulara la restricción en su contra, pudo clasificar a la final de salto largo de este miércoles.

Considerando que 67 de sus compañeros se quedaron en casa debido a las acusaciones de un dopaje sistemático promovido por el Estado, Klishina no la tiene fácil.

"Es muy duro ser la única rusa, pues normalmente somos un equipo grande con gran apoyo, y yo estoy sola", le dijo a la prensa el martes tras clasificar en el octavo lugar.

"Quería al equipo ruso conmigo. Estaba nerviosa".

"Tenía mucho estrés la semana pasada pero no quiero hablar sobre la semana pasada".

La semana pasada, La Asociación Internacional de Federaciones de Atletismo (IAAF, por sus siglas en inglés) suspendió a Klishina con base en "información que recibimos" sobre la deportista de 25 años. La IAAF no explicó más sobre esa nueva información en público.

El TAS, no obstante, determinó que la decisión inicial de la IAAF de permitirla en competencia fue la correcta.

Klishina, dos veces campeona europea bajo techo y medallista de oro en los Juegos Estudiantiles de 2013 en Kazan, ha vivido en Florida desde 2011.

Eso significa que estaba exenta de la prohibición implementada por la IAAF sobre los atletas rusos pues determinaba que Klishina fue examinada por "una agencia antidopaje creíble".

Ahora espera mejorar su distancia de clasificación de 6,64 metros.

La serbia Ivana Spanovic lideró el martes con 6,87 metros. La campeona defensora, Brittney Reese de EE.UU. fue tercera con 6,78 m, detrás de la alemana Malaika Mihambo, que saltó 6,82 m.