(CNN) - El presidente de Filipinas Rodrigo Duterte tiene otra lista de funcionarios de quienes afirma que están conectados al comercio de drogas, según dijo el jefe de la policÃa nacional a CNN.
Duterte revelará los nombres de “agentes de policÃa, polÃticos y fiscales†que tienen vÃnculos al comercio ilegal de drogas, dijo Ronald Dela Rosa a Ivan Watson de CNN.
El presidente es el único que sabe cuándo hará pública la lista y cuántos nombres hay en ella, dijo Dela Rosa.
“Son tanto capos de la droga como protectores de drogasâ€, dijo.
Dela Rosa dijo que la lista está basada en reportes “puros†de inteligencia validados por unidades de inteligencia de la PolicÃa Nacional de Filipinas, la agencia antidrogas nacional y el ejército del paÃs.
Duterte, quien llegó a la presidencia a finales de junio, ha seguido agresivamente una agenda anticrimen, con un enfoque especial en sacar las drogas ilegales del paÃs.
Amenazan a la seguridad nacional
Dela Rosa dijo que él y el presidente consideran el negocio de las drogas ilegales como la amenaza “número uno†a la seguridad nacional.
Más temprano este mes Duterte leyó una lista de 150 nombres de funcionarios de quienes dijo estaban implicados en el negocio de las drogas. El mandatario ha sido ampliamente criticado por su polÃtica de “nombrar y avergonzarâ€, pues según los crÃticos viola el principio de presunción de inocencia.
Dela Rosa dice que está de acuerdo en que la polÃtica de Duterte viola el principio de que una persona es inocente hasta que no se pruebe lo contrario, pero dice que el presidente siente que su “deber†es informar al público las identidades de los funcionarios corruptos.
En un discurso este miércoles durante el aniversario 115 de la policÃa, Duterte se abstuvo de dar nombres pero dijo que la lucha contra las drogas continuarÃa “implacable hasta que hayamos destruido el aparato que opera en todo el paÃsâ€.
“Muchos corazones sangrantes, incluyendo de senadores de la república, se quejan de la mortalidad en la lucha contra las drogasâ€, dijo en su discurso en el que reiteró que los agentes tienen el derecho a usar la fuerza mortal en defensa propia.
“Si la resistencia es violenta poniendo tu vida en riesgo, dispara y mátalo. ¿Puedo ser más claro que eso?â€.
“Tengan cuidado conmigo porque cuando digo que voy a proteger a mi paÃs, lo haré aún si tengo que matar o que me maten en el proceso. No voy a dejar que nadie destruya mi paÃsâ€, dijo Duterte en un tÃpico discurso no estructurado.
Un juez muerto hace años en la lista
La polÃtica fue más criticada cuando el nombre de un juez que murió hace ocho años fue leÃdo en una lista durante un discurso televisado previamente en agosto.
Dela Rosa dijo que aunque la inteligencia incluyó al menos a un agente que habÃan muerto hacÃa mucho tiempo, el juez estaba en esa lista por los crÃmenes que habÃa cometido en el pasado.
El jefe de la policÃa dijo que podÃa poner las manos en el fuego por la inteligencia de la policÃa, pero no por otras agencias.
Grupos de derechos humanos han criticado repetidamente la dura polÃtica de la administración de Duterte y dicen que los métodos aparentemente autorizados por el gobierno han dado como resultado cientos de ejecuciones extrajudiciales.
Más de 600 muertos
La lista de muertes del Daily Inquirer de Filipinas, considerada como uno de los registros más precisos de las muertes de los sospechosos capos de la droga en combate con la policÃa, dice que a la fecha se ha reportado la muerte de 693 personas sospechosas de estos crÃmenes entre el 30 de junio —dÃa en el que Duterte asumió la presidencia— y el 15 de agosto.
Dela Rosa deberá presentarse ante el Senado del paÃs la próxima semana en una audiencia por la ola de muertes. Él dice que 600 personas han muerto a manos de la policÃa durante “operaciones legÃtimas contra las drogasâ€.
Cientos de miles usuarios de drogas se han registrado voluntariamente en los consejos locales de sus barrios como parte de un programa informal de la policÃa implementado en todo el paÃs por Dela Rosa, quien fue nombrado en julio con la nueva administración.
Al registrarse los usuarios de drogas esencialmente se rinden ante los consejos locales y se les ofrece un programa de rehabilitación. Pero los crÃticos de la mano dura dicen que las libertades civiles de aquellos que se entregan están siendo ignorados, y la polÃtica equivale a una detención de facto contra los filipinos pobres.
Dela Rosa dice que la polÃtica no viola los derechos de los ciudadanos.
Duterte disfruta de cifras de aprobación altas, incluyendo del 91% de popularidad en una encuesta del mes de julio. El jefe de la policÃa atribuye esas altas cifras a la frustración de los filipinos con las altas tasas de crimen que hay en el paÃs y su dura postura contra las drogas.