Redacción Internacional.- La mayoría de atleta que participan en una competencia suelen sentirse contentos cuando ganan, no importa la categoria del premio.

Pero este no es el caso de Cho Om-Yun, quien pertenece a la delegación de Corea del Norte, y por ganar una medalla ha sido cavar su propia tumba, ya que por no ser de oro será ejecutado. 

El coreano ganó la medalla de plata en halterofilia de 56 kilogramos masculinos, pero en vez de disfrutar la presea ha causado preocupación e indignación para él y toda su familia.

 

 

Om-Yun hizo unas declaraciones en las cuales señaló que haber ganado la medalla de plata ha significado una falta a su país de honradez. Cabe destacar que en Londres 2012 había ganado la medalla de Oro.

“Sé que no podré volver a competir nunca más, pues he deshonrado a mi pueblo y avergonzado a mi líder. Estoy seguro que al regresar a mi país, el líder supremo dará la orden a su guardia personal para asesinarme. No le temo a la muerte, estoy convencido que es la única forma de pagar mi gratitud”, expresó el atleta.