Ante la fiebre del deporte y sobre todo del running que vivimos hoy en dÃa, la proliferación de gimnasios, de los carriles de bicicletas y de las zonas habilitadas para el entrenamiento facilita su práctica. Y, asÃ, muchas personas deciden apuntarse a competiciones y a maratones, lanzándose a una nueva aventura.
Pero “muchas de ellas ni siquiera obtienen beneficios cuando hacen deporte porque lo que están haciendo es dañino para su saludâ€, asegura el Dr. Calabuig, cardiólogo de la ClÃnica Universidad de Navarra.
“Los médicos queremos que las personas practiquen ejercicio porque es muy bueno para la salud, pero el deporte mal hecho, sin control médico y sin los conocimientos necesarios, puede ser muy perjudicial a largo plazoâ€, añade.
Todas aquellas personas que practiquen deporte con normalidad “deberÃan hacerse un chequeo médico deportivo para conocer su situación, analizar riesgos, descartar enfermedades, como patologÃas coronarias, y establecer un entrenamiento individual para obtener el máximo rendimiento deportivo, indica el Dr. Calabuig. Los profesionales del Ãrea de Medicina Deportiva de la ClÃnica valoran diariamente a todo tipo de deportistas, desde los que se inician hasta los deportistas de élite.
Este chequeo médico está dirigido a las personas que practiquen ejercicio de manera regular, tanto profesionales para mejorar el rendimiento con seguridad, como niños, para diseñar una actividad deportiva que no afecte a su crecimiento, personas que empiezan a hacer deporte, para que puedan hacerlo de manera saludable, o enfermos crónicos (por ejemplos obesos) para evitar riesgos. Se les informa de su situación real y los parámetros que deben trabajar para mejorar.
AsÃ, este reconocimiento médico consta de una prueba de esfuerzo con medición de gases, un electrocardiograma y un análisis de la tensión arterial, una prueba de la pisada, una resonancia nuclear magnética con contraste y realce tardÃo con gadolinio.
“Esta prueba ofrece información desde el punto de vista cardiovascular y ventilatorio, lo que nos permite detectar arritmias o riesgo de muerte súbita que, de otro modo, pasarÃa por altoâ€, explica el Dr. Bertó, neumólogo de la ClÃnica Universidad de Navarra.
“El deportista conoce cuál es la frecuencia cardÃaca óptima para que el entrenamiento sea mucho más eficaz, al mismo tiempo que mejora su capacidad para hacer ejercicioâ€, afirma el especialista.
Además, incluye una analÃtica completa (estudio del riñón, del hÃgado, de los depósitos de hierro, glucosa, minerales, proteÃnas, enzimas musculares, del colesterol y triglicéridos), una coronariografÃa por TAC y un ecocardiograma Doppler que, según el Dr. Juan Bertó, “aporta información sobre la forma, el tamaño y la fuerza del corazón para detectar cardiopatÃas o alteraciones que pudieran afectar la salud de los deportistasâ€.