Un nuevo estudio surge mostrando la posibilidad de identificar personas a través de sus reflejos producidos en las corneas de terceros. Se busca utilizarlo en situaciones de secuestro. Informa Altfoto.com
De la mano de la Universidad de York, en su departamento de psicologÃa, nos llega esa nueva investigación que muestra que, en ciertas circunstancias, es posible identificar a las personas que rodean a quien está siendo retratado gracias a los reflejos producidos en los ojos de éste.
Se trata del análisis detallado de los reflejos producidos en la córnea —de lo que aquà hemos hablado hace un tiempo, en cuanto a su aspecto creativo— que combinado con la impresionante capacidad humana de reconocer rostros con poquÃsima información, permite poner nombre y apellido a ese reflejo.
Las aplicaciones que se busca utilizar esta nueva tecnologÃa son las situaciones de secuestro o pornografÃa infantil. Debido a su carácter fotográfico, en ciertas circunstancias serÃa posible identificar quien está detrás de la cámara, sus acompañantes o incluso sus alrededores. En casos de secuestro cualquier prueba de vida que incluya una fotografÃa —o incluso video— seria digna de ser analizada con este nuevo método para obtener al menos una imagen vaga de quien está cometiendo el crimen.
Pero las condiciones tienen que ser demasiado favorables, al menos por ahora. En el estudio se utilizó una Hasselblad de 39 megapÃxeles con 4 fuentes de luz, dos por delante del sujeto y dos por detrás del fotógrafo y sus acompañantes.
Como se puede ver, en el reflejo del ojo del sujeto la persona se la puede identificar claramente, aunque no con muchos datos. Esta investigación se basa en el conocimiento previo de estas personas y la capacidad humana de reconocerlos.
En la prueba se utilizaron participantes que debÃan comparar la imagen reflejada con un retrato completo, indicando si eran la misma persona o no, con una certeza final del 84%. Incluso utilizando participantes que no se conocÃan entre si —reflejados y retratados— la certeza fue del 71%.
Siempre se dijo que una forma sencilla de adivinar la iluminación de una escena era viendo los ojos de los retratados; parece que ahora también podremos resolver crÃmenes utilizando la misma técnica.