Hacía tiempo que no sentía el gusano que se apodera de mi cuando veo, leo o siento algunas cosas que llegan gasta la ridiculez y provocarme lo que conocemos como VERGÜENZA AJENA.
Llegue ayer (martes), y como siempre tarde, al desvelamiento de la estatua del inmenso Juan Marichal, donde según me dijeron hizo acto de presencia toda la crónica deportiva de la capital y lo primero que hice fue acercarme a leer el texto de la tarja que identifica la referida estatua y no pude evitar eso que llamamos Vergüenza AJENA y sin tener a quien expresarle lo sentido al ver el referido texto, el cual estoy seguro lo hizo una persona que ni siquiera terminó sus estudios primarios.
Llegue al departamento de prensa de MIDEREC donde encontré un grupo de amigos periodistas y ahí me pude desahogar al analizar el desorden en bronce, la calamidad, el abuso y la desconsideración contra esa gloria criolla llamada Juan Marichal.
Y me atreví a decir que eso pasa y seguirá su curso en esta prisionera sociedad, mientras el grupito que acapara todo, el mismo que se ha mantenido enquistado en las altas cúpulas del deporte dominicano y sobre todo en la Liga de Béisbol, con la nefasta y negativa presencia de la ex destacada figura juvenil del trujillato doctor Leonardo Matos Berrido se mantenga activo y aplaudido por un grupo de bandidos, lambones y chupa medias de todas las edades los cuales por mantener su "fama" han sido capaz de vender su dignidad y decoro.
Ninguno de los comunicadores ni de los que se auto proclaman periodistas, en su mayoría llegados desde otra carrera y hasta oficio como radio técnicos, fue capaz de ver la masacre contra Marichal y tampoco se han atrevido a criticarlo públicamente, pues todos caminan por la misma senda sin saber que como dice una canción del poeta, escritor y cantante argentino Atahualpa Yupanqui" las penas y las vaquitas se van por la misma senda, las penas son de nosotros, las vaquitas son ajenas.
Lo menos que tiene la referida tarja-masacre es la incorrecta fecha de retiro de don Juan, el cual no se merece ese crimen, esa burla, pues él se retiró en 1975 y ahí dice 1995.
Eso es lo de menos, después veras incoherencias, por "pila", abuso de gerundio, mal uso de las letras en mayúsculas y minúsculas, de las siglas, en fin más no puede haber: Hoy mismo se debe bajar esa desconsideración, someterla a una simple corrección y que esto sea ejemplo para este país, el cual posee 61 universidades diseminadas por toda su geografía y aun así no se ha podido sustituir la "avanzada" doctrina Trujillo.
Coño hay que irse de esta mierda de país, el último que apague el bombillo.