Hace tres años, Marco Attisani estaba en la playa de Mataró mirando al mar y pensó en la cantidad de agua salada que atesoraba el planeta tierra. "Casi el 70% de la superficie terrestre estaba cubierta de agua pero muy poca es potable", se dijo. Y decidió cambiarlo.  

Así nació Watly, una máquina que sus creadores describen como "el primer ordenador alimentado con energía solar que purifica agua desde cualquier fuente contaminada, genera electricidad y permite conectividad a Internet en todos lados".

“La máquina funciona con dos energías: fotovoltaica y térmica. La energía térmica hace que la energía del Sol se convierta en calor que sirve para calentar el agua no potable.

 Mediante este proceso, el agua se evapora, se condensa, destila y remineraliza”, explica Marcos Bassols, ingeniero de diseño de producto y uno de los miembros del equipo.

 "Esto hace que el proceso de potabilización del agua sea limpio y sostenible, al contrario que en otros procesos como la electrólisis".

Watly genera toda la energía que necesita para funcionar por sí misma, por lo que no necesita estar conectada a una red eléctrica.

A su vez, es un dispositivo de comunicación que puede recolectar y mandar todo tipo de datos (vídeos, imágenes, texto, etc.) por Internet. Cada una de las máquinas se conecta con la Plataforma Central de Gestión de Red así como con el resto de máquinas.