La madrugada del pasado domingo diez del presente mes ocurrió lo que aquí, en el diario elCaribe se vaticinó: Una victoria contundente del filipino Manny Pacquiao sobre Timothy Bradley.

La pelea, en la que se disputó el título (internacional) del peso welter avalado por la Organización Mundial de Boxeo (OMB) resultó cómoda para Pacquiao.

Escribí que “no había forma de que Bradley derrotara a Pacquiao... y que el estadounidense iba a ser vapuleado.

Que si no caía por nocaut, entonces la derrota iba a ser contundente para el filipino.

No obstante, crédito para Bradley quien, a pesar de que fue dos veces al piso -tras ser impactado con los duros puños del filipino- terminó de pie el combate.

¡Y no perdió por vía la vergüenza!

De manera que de las tres peleas que Bradley y Pacquiao celebraron en la práctica el filipino las ganó todas.

Claro, el primer pleito resultó ser un “regalo” de dos de los tres jueces para el estadounidense. Es decir, a Pacquiao le robaron la pelea.

Pacquiao, después de sufrir la amarga derrota (el dos de mayo del 2015) ante Floyd Mayweather Jr., quedó algo frustrado.

Y hasta reveló el “dislocamiento” de su hombro derecho del cual fue operado.

Pero con su contundente triunfo sobre Bradley, su ánimo se ve ahora bien alto... y cumplió como lo prometido:

Que bajaría del cuadrilátero con la victoria.

Especulación y realidad

Pacquiao, previo a su enfrentamiento con Bradley, proclamó (¿en firme?) que sería su última pelea y que colgaría los guantes “definitivamente”.

Horas después de su victoria, lo ratificó... pero no en forma tan categórica como lo hizo en la víspera de su pleito con Bradley.

Su entrenador, Freddie Roach, cree que el filipino todavía tiene condiciones para continuar peleando, pero que no es quién para determinar si se retira o no.

Así las cosas, todo ahora es especulación y realidad. No obstante, creo que la realidad, aunque entre en el campo de la especulación, es que no hay nada seguro en el futuro mediato de Pacquiao.

Pero eso sí, ¡que nadie descarte de que haya un reencuentro entre Pacquiao-Mayweather y, de paso, regresen a sus arcas los millones de dólares!