(CNN) - China es el saco de boxeo predilecto del candidato republicano favorito a la presidencia, Donald Trump, pues ha acusado al paÃs de robar empleos estadounidenses y ha amenazado con poner dolorosos aranceles comerciales.
En respuesta, los medios de comunicación estatales de China se han referido al magnate convertido en polÃtico como un payaso bocón y racista.
Pero aunque Trump podrÃa inspirar burlas en Beijing, los analistas dicen que es la presidencia de Hillary Clinton a la que los lÃderes chinos le podrÃan estar temiendo más.
"Es contrario a la intuición, pero los niveles más altos de China podrÃan enfrentar tiempos más fáciles si se enfrentaran con Trump", dice James Mann, autor de varios libros sobre la polÃtica exterior entre China y Estados Unidos, que vive en Washington.
"Las polÃticas no son retórica; las personalidades cuentan. China es extremadamente bueno en el trato con los lÃderes que tienen grandes egos, que están llenos de sà mismos y que pueden ser halagados y cortejados".
No es desconocida
Por el contrario, dice Mann, a China no le gusta lo sistemática que es Clinton en cuanto a seguir las reglas —como un abogado—, sus décadas de experiencia con China y lo experimentada en cuestiones de polÃtica exterior, en términos generales, ya que esto la convierte en un reto mucho más temible.
"Hillary posee una personalidad bastante fuerte y sabe lo que piensa. China considera que es difÃcil tratar con abogados".
"El instinto de un abogado es establecer reglas, y ella, en efecto, tiene una tendencia a no aceptar el argumento de que China es un caso especial que necesita ser tratado de manera diferente a otros paÃses".
Como Secretaria de Estado del presidente Barack Obama, ella ha sido el rostro de su eje frente a Asia... una polÃtica que en China se ha percibido como contenciosa.
Defensora de los derechos humanos
Su tendencia a defender los derechos humanos y sus puntos de vista de lÃnea dura en disputas marÃtimas en el mar de la China Meridional, le han ganado pocos amigos en China... a pesar de que ella está mucho más a favor del libre comercio que Trump.
"Sospecho que muchos chinos tienen una opinión muy desfavorable de ella", dijo Tao Xie, profesor de la Universidad de Lenguas Extranjeras de Beijing.
"The Global Times publicó una vez un editorial, justo en la vÃspera de su visita a Beijing (para una reunión), en el que decÃa que ella no era bienvenida. Ese editorial muestra al menos los sentimientos que prevalecen en algunos cÃrculos de la élite", añadió.
En un informe especial que marca su salida del Departamento de Estado, el mismo diario estatal la describió como la polÃtica "más odiada" entre los usuarios de Internet de China.
Y una encuesta en lÃnea realizada por el Global Times en marzo sugirió que el 54% de los chinos votarÃa a favor del multimillonario estadounidense.
'Vieja loca'
Algunas de las crÃticas de Clinton parecen arraigadas en el mismo machismo que empaña la oposición hacia ella en Estados Unidos.
Los medios estatales la han descrito como prepotente y sin gracia, y se han burlado de sus peinados y de sus elecciones de vestuario.
Sima Nan, un comentarista televisivo al que a veces describen como el Bill O'Reilly de China, se refiere abiertamente a ella como una "vieja loca".
Un comentario citado a menudo de la plataforma de medios de comunicación social china, Weibo, recuerda la infidelidad pública de su marido: "Si ella no puede manejar a su esposo, ¿cómo puede encargarse de Estados Unidos?"
Eso no significa que una presidencia de Trump serÃa recibida con los brazos abiertos en China.
"A los lÃderes chinos puede que no les guste ella (Clinton), pero saben que pueden trabajar con ella", dice Shannon Tiezzi, directora editorial en The Diplomat, una publicación en lÃnea que se enfoca en la región de Asia PacÃfico.
"Trump, por su parte, es un completo desconocido. ¿Acaso habla en serio sobre el deseo de abofetear los productos chinos con aranceles del 45%? ¿O acerca de usar la coerción económica para tratar de moldear el comportamiento de China en el mar de la China Meridional? ¿Qué decir de permitir que Corea del Sur y Japón se dediquen a sus propias capacidades de armas nucleares?"
"No podemos estar seguros de que un presidente Trump en realidad siga hasta el final con esos comentarios, y eso deberÃa de ser profundamente preocupante para Beijing".
Aficionadas feministas
Existe un distrito electoral en donde Clinton cuenta con partidarios desde hace mucho tiempo.
Las feministas chinas conocen a Clinton a raÃz de su revolucionario discurso de 1995 como Primera Dama para la Cuarta Conferencia Mundial de las Naciones Unidas sobre la Mujer en Beijing.
El discurso fue censurado en China, pero Feng Yuan, activista de los derechos de la mujer, estaba entre el público y le dijo a CNN que Clinton la inspiró a dedicarse a tiempo completo a la defensa de las mujeres.
Clinton también ha apoyado a una generación más joven de feministas chinas... al describir la detención de cinco feministas jóvenes en 2015 como "inexcusable" en Twitter y referirse al presidente Xi Jinping como "sinvergüenza" por ofrecer una reunión sobre los derechos de la mujer mientras tomaba medidas enérgicas contra las activistas feministas.
Beijing devolvió el fuego cuando los medios estatales la acusaron de intentar ser una "agitadora" por despotricar contra China a fin de ganar puntos electorales.
Li Tingting, una de las cinco feministas por las que Clinton mostró su apoyo mediante un tuit, dice que ella no está de acuerdo con todas las polÃticas de Clinton pero lo que es más importante, dice, es lo que una presidencia de Clinton simbolizarÃa para las mujeres... incluso en China.
"DeberÃa darle las gracias, creo que ella me agrada, no solamente porque nos está defendiendo sino porque es una feminista que está haciendo muchas cosas a favor de los derechos de la mujer".