APUNTE.COM.DO.- El Ministerio de Defensa de China sostuvo este jueves que el tema de Taiwán constituye «el asunto más importante» dentro de los vínculos entre Pekín y Washington, y exhortó a Estados Unidos a proceder con «la máxima prudencia» al respecto, justo cuando se aproxima el encuentro entre los presidentes Xi Jinping y Donald Trump.
En una rueda de prensa, el portavoz de Defensa Jiang Bin señaló que preservar la paz y la estabilidad en el estrecho de Taiwán representa el «principal denominador común» entre ambas capitales, de acuerdo con lo divulgado por el portal hongkonés Etnet.
Jiang formuló estas declaraciones al responder una interrogante sobre la visita de Estado de Xi a Estados Unidos, la primera de esta naturaleza en once años, durante la cual el gobernante chino se reunirá con Trump en Washington.
El vocero agregó que la diplomacia entre jefes de Estado cumple un papel de «guía estratégica insustituible» para las relaciones bilaterales y entre sus respectivos Ejércitos, y manifestó la disposición de China a incrementar la comunicación y el diálogo con Estados Unidos, impulsar una cooperación «pragmática», manejar las diferencias y conservar unos lazos militares «estables y saludables».
El asunto taiwanés planea sobre la cumbre luego de que el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, indicara este miércoles que cualquier venta de armas a Taiwán debe compensarse con las necesidades defensivas de Estados Unidos en caso de un conflicto.
Washington todavía no ha autorizado un paquete de armamento para Taipéi valuado en 14.000 millones de dólares, que de concretarse sería el mayor en la historia para la isla.
Taiwán ya fue parte central del encuentro que Xi y Trump sostuvieron en Pekín en mayo, tras el cual el mandatario estadounidense afirmó que el líder chino le había hablado de la isla «toda la noche» y describió la venta de armas a Taipéi como una «muy buena ficha negociadora» frente a China.
Las autoridades chinas consideran a Taiwán una «parte inalienable» de su territorio y no han descartado recurrir a la fuerza para tomar su control, una posición que rechaza el Ejecutivo taiwanés, el cual sostiene que solo los 23 millones de habitantes de la isla tienen derecho a decidir su futuro político.