Nota del editor: Sarah Kreps es una profesora asociada del gobierno y profesora de derecho adjunta de la Universidad de Cornell. Ella es la autora de Drones: What Everyone Needs to Know (Drones: lo que todos necesitan saber). Las opiniones expresadas en esta columna son solo suyas. Â
(CNN) - A menudo se ha criticado a Estados Unidos por el uso de drones armados. Sin embargo, en los últimos meses, un nuevo paÃs ha comenzado a llamar la atención. Aunque no ha usado drones armados en combates, su creciente interés en exportar la tecnologÃa hacia otros paÃses tiene serias implicaciones para la guerra en el futuro. Â
A principios de este año, Nigeria confirmó que estaba usando un drone chino CH-3 en su lucha contra Boko Haram, mientras que al parecer Iraq ha utilizado un CH-4 desde finales del 2015. Además, ahora Paquistán está utilizando una plataforma que sospechosamente se asemeja al CH-3, a pesar de los reportes oficiales de que el drone es producido a nivel local. (Por lo menos, esto probablemente habrÃa requerido una colaboración considerable por parte de los chinos y podrÃa haber sido ensamblado en Paquistán con componentes chinos). Mientras tanto, se cree que Egipto, Arabia Saudita y los Emiratos Ãrabes Unidos han comprado drones similares desde China. Â
¿Por qué ha buscado China incrementar su importancia en el mercado de exportación de drones? La respuesta es que no se trata principalmente por razones económicas. Aproximadamente a un costo de un millón de dólares por drone Wing Loong (comparado con 30 millones de dólares que cuesta su homólogo estadounidense, Reaper), se requerirÃan muchas ventas de drones para que China logre un caso financiero convincente. En cambio, la venta de armas más bien es un elemento de sus esfuerzos diplomáticos, proporcionándole una forma adicional de extender su influencia dentro del Medio Oriente, Latinoamérica y Ãfrica mientras crea relaciones seguras. Â
Además, un gran mercado de armas puede ser considerado como un sÃmbolo de prestigio. Al igual que su programa espacial, el cual señala el estatus de China como un avanzado paÃs industrializado, una red global de exportaciones de drones basada en su propia capacidad militar local sugiere que China es una fuerza que debe ser reconocida. Esta dinámica se convierte en un circuito de retroalimentación positiva que ayuda a cultivar su base de defensa... mientras más armas vende China, más recursos tiene que invertir en investigación y desarrollo, y más atractivas se tornan sus innovaciones de defensa para los posibles importadores. Â
Sin importar cuál sea la motivación, las ventas de drones plantean la cuestión en relación a qué tanto efecto tendrá esto en el entorno de seguridad internacional. Â
En el corto plazo, a pesar de las ventas de drones relativamente amplias de China, es poco probable que las exportaciones cambien las reglas del juego. Cada uno de los paÃses que ha utilizado alguna versión de drones de fabricación china la ha usado en un contexto de contrainsurgencia, no para iniciar nuevas guerras con los vecinos. Estos drones son versiones de menor costo y con menor capacidad que los drones de Estados Unidos; vuelan bajo y lento, y es improbable que sean especialmente valiosos contra cualquier adversario que no sea una insurgencia que carece de sólidas defensas aéreas.Â
Sin embargo, al ver hacia el futuro —si la tecnologÃa mejora, y estos paÃses comienzan a adquirir la próxima generación de drones sigilosos— el cálculo podrÃa cambiar. Dicha tecnologÃa podrÃa cambiar el cálculo para la creación de guerras de estos estados y podrÃa bajar el umbral para el uso de la fuerza a través de las fronteras. Si esto ocurre, las consecuencias serÃan desestabilizadoras, especialmente en las regiones donde los conflictos fronterizos ya han dado lugar a relaciones poco amistosas.Â
Sin embargo, lo más preocupante sobre el aumento de las ventas de drones es cómo contribuyen a una tendencia "barata, pero lo suficientemente buena", siendo China un proveedor importante. Lo que esto significa en la práctica es que algunos paÃses que podrÃan no haber comprado ciertas tecnologÃas de Europa, Estados Unidos o Rusia —o que posiblemente no se les permitió comprarlas de los europeos o estadounidenses— ahora tienen acceso a las armas. La infusión de drones en algunos de estos paÃses y sus diferencias podrÃan ser como echarle leña al fuego. Â
Sin embargo, las exportaciones de China no solo afectan a sus clientes... también existen consecuencias para las propias polÃticas de exportación de Estados Unidos. Â
Como miembro fundador del Régimen de Control de TecnologÃa de Misiles, o RCTM, el cual regula la transferencia internacional de drones, Estados Unidos ha tenido una tendencia a contar con polÃticas de exportación relativamente estrictas cuando se trata de drones. Por ejemplo, ha exportado Reapers armados solo a su aliado cercano, el Reino Unido, y más recientemente anunció que armarÃa los Reapers de Italia. Por el contrario, China no es un miembro del RCTM, y los patrones de exportación recientes sugieren que está dispuesto a burlarse de los tipos de restricciones que Estados Unidos no solo ayudó a establecer, sino que ha tendido a reforzar. Â
Este no es un argumento para una carrera hacia el abismo en el que Estados Unidos, China e Israel (el cual tiene su propia próspera industria de drones) adoptan polÃticas de exportación cada vez más agresivas. Todo lo contrario.  Además, el año pasado, China optó por implementar mayores restricciones a sus exportaciones de drones. Sin embargo, ha existido poca evidencia que sugiera que lo siga haciendo cuando se trata de los tipos de drones que han aparecido cada vez más en los arsenales de otros estados. Â
¿Cómo deberÃa responder Estados Unidos? EstarÃa bien servido tratando de cooptar a China en la gobernabilidad internacional sobre la transferencia de drones armados. A primera vista, Estados Unidos podrÃa ser una opción hipócrita para integrar a China, dada la crÃtica de las propias polÃticas de drones de Estados Unidos. Pero esto también hace que sea exactamente la elección correcta... ha sido el paÃs más dominante e influyente cuando se trata de drones. Â
En el caso de los drones, la expectativa serÃa que la participación en el RCTM y otras instituciones de control pertinentes podrÃan ayudar a limitar la venta de armas a las partes desagradables y controlar cómo utilizan la tecnologÃa los destinatarios. China efectivamente solicitó su ingreso al RCTM de forma oficial en el 2004, pero finalmente fue rechazado por las sospechas de que estaba proporcionando tecnologÃa de misiles sensibles a Corea del Norte. Aun asÃ, el episodio podrÃa suscitar mayor apoyo para aquellos que han hecho un llamado para que se establezca una institución internacional especÃficamente destinada a drones, además de la RCTM, la cual deja fuera a una serie de exportadores de drones y reúne a una amplia gama de plataformas de entrega de una manera que no solo atenúa sino también confunde el enfoque de cada uno. Â
En última instancia, como sea que China decida proceder, la evolución en los últimos meses ya han dejado una cosa en claro: el uso de drones estadounidenses podrÃa haber acaparado titulares en la última década, pero gran parte de la acción en los próximos 10 años posiblemente tendrá lugar en otro lugar. Â