La leucemia linfoblástica aguda es una enfermedad caracterizada por un incremento en la producción de células inmaduras llamadas blastos que interfieren en la producción de glóbulos rojos normales. Tres menores y dos adultos han muerto en los últimos años afectados de este tipo de leucemia en la comunidad de La Cantera, en el municipio de San José Iturbide, en el noreste del estado de Guanajuato. La población de La Cantera no alcanza a los 700 habitantes.
 
Estos fallecimientos provocaron justificada alarma entre la población y la sospecha de que los casos de leucemia podrían estar relacionados con el pozo que los abastece de agua. Ante la inoperancia de las autoridades los pobladores obtuvieron el apoyo del Centro de Geociencias de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) que remitió las muestras de agua del pozo de la comunidad al Instituto Nacional de Investigaciones Nucleares (ININ). Se registró una radiactividad alfa de 2.3  becquereles por litro cuando el máximo aceptable por la norma es de 0.56 bequereles por litro. Más de cuatro veces el límite. Cuando un material radiactivo produce una desintegración nuclear por segundo se dice que la radiactividad es de un becquerel.
 
La literatura científica señala dos factores de riesgo estrechamente relacionados con la leucemia linfoblástica aguda: el síndrome de Down y las radiaciones ionizantes.
 
La radiación alfa es la que mató al ex agente secreto ruso Alexander Litvinenko en Noviembre de 2006, envenenado con  polonio 210 que probablemente ingirió en una taza de té. La radiación alfa es fácilmente bloqueada por elementos como papel o piel, pero es letal si el elemento radiactivo se ingiere o inhala, ya que destruye las células. El polonio 210 es un fuerte emisor de partículas alfa.
 
La primera reacción de las autoridades de Guanajuato fue minimizar el problema y anunciar que el agua del pozo de La Cantera podía consumirse. El problema se ha reflejado en la prensa y tuvo eco en el Congreso de la Unión que el 22 de Enero de 2016 exhortó a la Secretaría de Salud y a las autoridades competentes de Guanajuato para que informen de las medidas que se deben tomar para garantizar la salud de las personas, y también solicita que se informe si las fábricas cercanas “que se surten con agua contaminada de los pozos representan un riesgo para la salud de la población”.  
 
Según la Agencia Informativa Conacyt “En los últimos años, México ha tenido un incremento significativo de las enfermedades crónico degenerativas. En la actualidad la leucemia linfoblástica aguda es el cáncer más común de la infancia y en México se ha reportado una de las mayores tasas de incidencia de América Latina.” Habría que estudiar la relación entre contaminación y este incremento.

lc