A veces las ganas de dejar una huella en la historia puede traer consecuencias trágicas.
Así de peligroso se volvió el deseo de estos niños de tomarse selfis.
Antes de subir a una construcción para hacer autorretratos, estos niños argentinos no podían imaginarse qué les esperaba.
Pocos minutos después el techo de madera se derrumbó bajo su peso.