Catarina Migliorini, estudiante brasileña que subastó su virginidad por 485.000 euros a través de un documental australiano, espera poder venderla de nuevo porque el dinero nunca apareció y su comprador no tuvo relaciones sexuales con ella.

Antes, ella dijo que quería dar un 90 por ciento del precio de la  venta final de la subasta, a una organización no gubernamental para la construcción de casas modernas en Santa Catarina. Sin embargo, la organización no recibió su ayuda porque según ella, no se le entregó el dinero ni perdió su virginidad.

La subasta fue supuestamente parte de un documental australiano titulado Virgins Wanted, dirigido por el cineasta Justin Sisely, en donde un millonario de 53 años, llamado Natsu, habría comprado la virginidad de la muchacha, pero según ella, cuando fue al encuentro con el ganador en un restaurante de Sydney, no encontró al japonés según las descripciones que le dio Sisely por lo tanto no tuvo relaciones sexuales.

También afirma el Sr. Sisely no cubrió los gastos del viaje, ni le dio el dinero de la subasta, por lo que cree que "Natsu" no existe, y que la subasta era simplemente una estrategia  para obtener la cobertura de los medios de comunicación para el documental.

Sin embargo, esta oportunidad la ayudó a hacerse conocida, a convertirse en una celebridad en Brazil y para posar en Playboy de su país y de Argentina.

"Después de haber sido presentada en muchos medios de comunicación en diversos países, he decidido subastar mi virginidad más cara", explica a The Huffington Post. Por ello, la estudiante brasileña Catarina Migliorini, una vez más está vendiendo su virginidad pero esta vez en línea y por 930.000 euros.