SAN FRANCISCO (CNNMoney) - Cada año, el estado de Florida tira a la basura casi 400.000 toneladas de residuos de tomate.
Se trata de una mezcla de tomates que están dañados o han sido comidos por gusanos, al igual que la cáscara y las semillas no deseadas de los productos procesados como la kétchup. Esta mezcla es trasladada a vertederos, donde puede producir el peligroso gas metano o termina en las aguas residuales.
Un grupo de investigadores de la Escuela de Minas y TecnologÃa de Dakota del Sur ha encontrado una manera de tratar los residuos problemáticos y convertirlos en algo útil: electricidad.
¿Cómo se convierte un tomate en energÃa? Los investigadores han desarrollado una pila de combustible microbiana especial para procesar los residuos y transformarlos en electricidad. Utiliza bacterias para descomponer la materia orgánica en los residuos de tomate, al oxidarlos y generar una carga eléctrica. El proceso también neutraliza los residuos de modo que ya no emitan gases de efecto invernadero.
Como tratamiento de aguas residuales o fuente de energÃa renovable, el concepto no tendrÃa mucho atractivo. Pero llevar a cabo ambas cosas a la vez podrÃa hacer que la energÃa a partir del tomate fuera una opción viable para las comunidades agrÃcolas como Immokalee, la comunidad donde se produce tomate en Florida, la cual genera la mayor parte de los residuos de tomate del estado.
"Mi esperanza para este tipo de cosas es que puede ser utilizado en las zonas rurales donde se tiene una gran cantidad de residuos agrÃcolas y donde no se dispone necesariamente de una fuente de energÃa, especialmente en el mundo en desarrollo", dijo Alexander Fogg, quien inició el proyecto.
La investigación actualmente está siendo liderada por Namita Shrestha y otros cientÃficos bajo la dirección del profesor Venkataramana Gadhamshetty. Todo el proceso se completa en cuestión de un par de semanas, y la producción de energÃa a partir de los tomates se empieza a agotar después de 10 a 14 dÃas.
Esta es una forma posiblemente costosa de procesar los residuos, pero la generación de electricidad harÃa que fuera más viable en términos económicos. Esa combinación podrÃa resultarle atractiva a las ciudades, que normalmente cargan con la responsabilidad de procesar los residuos agrÃcolas.
Este tipo de enfoque también podrÃa funcionar para otros tipos de desperdicios de productos alimenticios, pero los investigadores encontraron que los tomates contienen algunos micronutrientes que los hacen especialmente eficaces.
Esas 400.000 toneladas anuales de residuos de tomate podrÃan llegar a generar electricidad suficiente para abastecer a Disney World durante 90 dÃas, de acuerdo con los cálculos del investigador. En este momento es todavÃa una iniciativa a pequeña escala. El diseño actual del equipo sólo genera 0,3 vatios de electricidad por cada 10 miligramos de subproducto de tomate. Pero están trabajando para mejorar el diseño y esperan pasar rápidamente a una mayor escala.
Convertir los residuos agrÃcolas de alimentos en una fuente de energÃa probablemente no alcanzará la dimensión de algo como la energÃa solar o eólica. Pero al resolver dos problemas a la vez, tiene potencial de encontrar un nicho en la próxima década.
Al final del proceso todavÃa hay tomate. Los residuos se ven iguales a simple vista, pero han cambiado de manera fundamental. Los componentes quÃmicos de los trozos de tomate han sido descompuestos y tratados, lo que supone evitar más emisiones de gases de efecto invernadero. Es solo un fango rojo e inofensivo que tal vez haya ayudado a encender una bombilla en algún lugar.