Hasta hace unos años, los cientÃficos negaban que beber mucha agua tuviera relación alguna con la pérdida de peso, pero últimamente han aparecido estudios que aseguran la contrario.
Todos sabemos que estar bien hidratados es indispensable para tener una buena salud y somos conscientes de que el agua es la única bebida que en realidad importa –pese a que nos tire mucho más la cerveza o el vino–. También nos han dicho que debemos beber unos dos litros al dÃa y que, tenerla siempre a mano es un gran recurso para lograr adelgazar. Pero ¿qué hay de cierto en estas afirmaciones?
Hasta hace unos años, los cientÃficos negaban que beber mucha agua tuviera relación alguna con la pérdida de peso, pero últimamente han aparecido estudios que aseguran la contrario. Una nueva investigación, publicada esta semana en el 'Journal of Human Nutrition and Dietetics', asegura que beber una cantidad elevada de agua está asociado a una ingesta menor de calorÃas, asà como de azúcar, sal y colesterol.
Los autores del estudio, un grupo de investigadores de la de la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign, entrevistaron a 18.311 adultos que tuvieron que explicar qué habÃan comido y bebido en dos ocasiones diferentes, en un intervalo de entre tres y diez dÃas. La cantidad de agua que habÃa bebido cada persona no variaba de forma significativa entre los dos dÃas de examen y, mediante una simulación, los autores comprobaron que un incremento de la ingesta del lÃquido de entre uno y tres vasos al dÃa estaba relacionado con una reducción de entre 69 y 206 calorÃas por jornada.
200 calorÃas no es gran cosa, estamos hablando de medio aguacate o un muslito de pollo, pero es una cantidad significativa si mantenemos la reducción en el tiempo: en 17 dÃas perderÃamos medio kilo de peso. Además, beber tres vasos de agua extra al dÃa se corresponde, siempre según este estudio, con una reducción en la ingesta de azúcar de 6 a 18 gramos, de sal entre 78 y 235 miligramos y de colesterol entre 7 y 21 gramos.
Por qué beber agua adelgaza
Según el doctor Ruopeng An, profesor de quinesiologÃa en la Universidad de Illinois y autor principal del estudio, hay dos razones por las que una mayor ingesta de agua hace a la gente comer menos. En primer lugar, existe un efecto sustitución: la gente que bebe más agua bebe menos refrescos. En segundo lugar, la gente se siente más satisfecha si tiene el estómago lleno de agua, por lo que incurre en menos indulgencias.
La opinión de An es controvertida. Numerosos cientÃficos siguen negando que el agua tenga un efecto real sobre nuestras elecciones alimenticias: si la gente que bebe más agua adelgaza es, sencillamente, porque no bebe refrescos. Pero, si no bebes refrescos, su influencia es insignificante. No obstante, el estudio publicado por la Universidad de Illinois no es el primero que llega a conclusiones similares.
En 2013, la profesora de nutrición de la Escuela de Salud Pública de BerlÃn Rebecca Muckelbauer dirigió una revisión de estudios sobre el asunto en la que concluÃa que existen las suficientes evidencias cientÃficas para afirmar que el agua, en efecto, adelgaza. En su opinión, su consumo no sólo está relacionado con una menor ingesta de calorÃas sino que, además, podrÃa tener un efecto añadido: la termogénesis inducida. “Aunque todavÃa no está bien estudiadoâ€, explicaba la investigadora, “el simple hecho de beber agua podrÃa aumentar el gasto energético de nuestro cuerpoâ€.
Discusiones cientÃficas aparte, es evidente que el agua es la mejor de las bebidas y muchas personas no toman la suficiente. En el estudio dirigido por An, por ejemplo, los participantes consumÃan de media sólo 4,3 vasos al dÃa, una cantidad a todas luces insuficiente, teniendo en cuenta que esto sólo suponÃa el 30% del agua total consumida al dÃa, y el resto se obtenÃa de otras fuentes menos saludables como pueden ser los refrescos, el vino o la cerveza.
En opinión de An, promover el consumo de agua del grifo, en sustitución de los refrescos, es una medida fácil y eficaz para frenar los problemas de sobrepeso y obesidad a los que las autoridades sanitarias no están dando la importancia debida.
Fuente: El Confidencial
AJV