Puerto PrÃncipe, 18 nov (EFE).- Al menos cuatro personas heridas y otras tantas apresadas fue el resultado hoy de los enfrentamientos entre fuerzas de seguridad haitianas y miles de manifestantes que exigieron en las calles de Puerto PrÃncipe la renuncia del presidente del paÃs, Michel Martelly.
Uno de los heridos se encuentra en estado crÃtico, según informaron fuentes del Hospital de la Universidad del Estado de HaitÃ, donde están ingresados los demás afectados.
La manifestación de la oposición contra Martelly reunió a miles de personas, quienes encendieron neumáticos y arrojaron desperdicios en la vÃa pública y destrozaron carteles con el rostro del gobernante, acusado de supuesto abuso de poder y corrupción.
La PolicÃa Nacional enfrentó a los manifestantes con gases lacrimógenos y disparos, mientras estos lanzaban piedras y otros objetos contundentes a los agentes, según comprobaron reporteros de Efe.
Muchos de los revoltosos lograron acercarse al Palacio Nacional haitiano, donde fueron repelidos por las fuerzas del orden, antes de replegarse al parque Campos de Marzo, donde la noche contribuyó a apaciguar los ánimos.
Dirigentes de la oposición, como el senador Moïse Jean Charles, emitieron un mensaje en ese lugar, donde advirtieron a Martelly que las manifestaciones continuarán "si no renuncias en dos dÃas".
Adelantó que las fuerzas opositoras tienen planificada la realización de un acto similar el 29 de noviembre próximo, si para esa fecha el jefe de Estado se mantiene en el poder.
Además de las fuerzas policiales, la manifestación fue controlada por efectivos de la Misión de las Naciones Unidas para la Estabilización de Haità (Minustah) quienes, sin embargo, no realizaron disparos ni efectuaron arrestos.
Reportes de la radio haitiana aseguraron que las protestas se extendieron a Cabo Haitiano (norte), la segunda ciudad del paÃs, donde precisamente Martelly, su esposa, y su primer ministro, Laurent Lamothe, asistieron a un servicio religioso en conmemoración al 2010 aniversario de la "Batalla de Vertières", que aseguró la independencia del paÃs frente al imperio francés.
La manifestación en Puerto PrÃncipe se extendió por sectores de la periferia como Petionville y en Bel Air, centro de la ciudad, donde se escucharon disparos con mayor asiduidad, mientras la gente corrÃa en múltiples direcciones.
La oposición haitiana exige de Martelly la "inmediata" celebración de las elecciones parciales legislativas y municipales, pospuestas una y otra vez, asà como la reducción de los artÃculos de consumo básico, que se han disparado en los últimos meses.
Asimismo, acusan al Gobierno haitiano de cometer actos de corrupción y de abuso de poder con un creciente y sistemático deterioro de los derechos humanos, persecución de dirigentes opositores y de reprimir a grupos civiles que reclaman un cambio en la dirección del paÃs.
Uno de los puntos para Martelly es el de las elecciones, exigidas por Estados Unidos y otros paÃses con gran influencia en el empobrecido paÃs caribeño, fronterizo con República Dominicana.
El gobernante haitiano, en el poder desde mayo de 2011, pidió recientemente calma y prudencia a los ciudadanos, ante lo que definió como el "peligroso" camino de las manifestaciones violentas, que, consideró, solo significarÃan un retroceso para la nación.
La oposición, sin embargo, respondió señalando que esas declaraciones del presidente solo pretenden ganar tiempo y distraer a los haitianos quienes, aseguran, están sumidos en una gran miseria y desesperación ante las promesas incumplidas del gobernante.