ENTRE LO MÃS VISTOS DEL 2013
Al instante el entrenador y los miembros del equipo acuden para ayudarle, aunque afortunadamente no sufrió lesiones grabes, más allá de una pequeña herida en la cabeza.
Poco después de retirarse, salió al campo ya vestido de paisano y saludó al público, que lo recibió con aplausos. Según las palabras del jugador fue una experiencia aterradora y aseguró que nunca más en su vida va a repetir ese movimiento. La exhibición se estaba disputando en un coliseo de Tegucigalpa, Honduras.