Sao Paulo, Brasil (Agencia).- Tras casi cuatro horas de interrogatorio, el expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva salió de la comisaria donde fue llevado y calificó como un “espectáculo” la operación realizada este viernes en su contra.

"Si el juez (Sergio) Moro (responsable por el caso de corrupción en la estatal Petrobras) o la Fiscalía querían escucharme, tan sólo necesitaban mandarme un oficio porque yo nunca me negué a prestar declaraciones", dijo.