La Iglesia católica celebra hoy, con la imposición de ceniza a los fieles, el Miércoles de Ceniza, dando inicio a la Cuaresma, con 40 días de preparación para la Pascua de Jesús, o su paso de la muerte a la vida eterna.
Según la tradición religiosa, las cenizas impuestas a los fieles se elaboran a partir de la quema de ramas de palma del Domingo de Ramos del año anterior, repitiendo “recuerda que polvo eres y en polvo te has de convertir”, y representa la destrucción de los pecados y errores del año anterior, al ser éstos quemados.
La Cuaresma termina el Domingo de Ramos, que es cuando Jesús entra a Jerusalén montado en un burro, y el pueblo, ondeando ramos de olivo, cantaba en arameo “Osanna Osanna”, que significa “sálvanos, sálvanos”, ya que esperaban a un mesías que lo librara del imperio romano.
La presente es la Cuaresma del Jubileo de la Misericordia, por lo que el Papa Francisco manda a los católicos del mundo a vivirla haciendo propias las palabras de Jesús: “Misericordia quiero y no sacrificio”.