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Joao Rodrigo Silva Santos no llegó a casa este lunes por la noche. A la mañana siguiente, cuando la esposa del exfutbolista profesional abrió la puerta de su casa para ir a trabajar encontró su cabeza en el suelo.
La cabeza estaba dentro de un paquete, de acuerdo con la policÃa. Los ojos y la lengua de Santos habÃan sido extraÃdos, según los reportes de medios.
Ahora la policÃa de RÃo de Janeiro investiga el asesinato; no saben quién está detrás del hecho.
Santos, de 35 años, fue un delantero en la mayorÃa de los equipos de segunda división en RÃo de Janeiro, donde jugó antes de retirarse y abrir una tienda de alimentos.
Su asesinato ocurre cuando los aficionados del futbol tienen sus ojos puestos en Brasil, donde se celebrará la Copa del Mundo 2014.
El paÃs anunció este año que invertirÃa 900 millones de dólares en seguridad para que la competencia sea “uno de los eventos más protegidos de la historiaâ€.
El órganismo regulador del futbol internacional, la FIFA, ha expresado sus preocupaciones sobre el incremento en los Ãndices criminales, particularmente en Sao Paulo.
Un oficial de policÃa dijo al diario O Globo que las autoridades están investigando si una reciente actualización en la página de Facebook de la página de Santos podrÃa estar vinculada con el crimen. La actualización mostraba imágenes de vigilancia y pedÃa ayuda para encontrar a unos ladrones.
La policÃa planea comprar las imágenes tomadas el lunes en la noche en la tienda, informó el jefe de investigaciones de homicidios, Rafael Rangel.
El exjugador fue visto por última vez el lunes en la noche cuando dos sospechosos entraron a su vehÃculo, reportó TV Record, afiliada de CNN.
El miércoles en la mañana, la policÃa dijo que encontró partes del cuerpo de un hombre en un rÃo en las afueras de la ciudad y que estaba haciendo pruebas de ADN para confirmar si eran de Santos, según TV Record.
Las autoridades han interrogado a 10 testigos en relación al caso, de acuerdo con la policÃa.
Según medios locales, la esposa de Santos, Geisa Silva, trabajó para la policÃa en una de sus barriadas, pero como trabajadora social que daba lecciones de natación, no como policÃa. Ella le dijo a los investigadores que no sabÃa de amenazas contra su esposo.
Familiares y amigos de Santos dijeron a O Globo que no tenÃa enemigos y que no sabÃan qué pudo haber motivado el ataque.
Santos comenzó su carrera como futbolista cuando tenÃa 16 años, y jugó con varios clubs, entre ellos el Bangu (1996-2005), según su biografÃa disponible en un sitio no oficial del club. En 1998 jugó para el Olimpia, de Honduras, y en el 2003 jugó con el Oster, de Suecia. El sitio llama a Santos un “héroe humildeâ€.
Según FutRio.net, Santos dejó el campo a principios del año para enfocarse en su negocio. El sitio reportó que los jugadores del RÃo de Janeiro dedicaron un minuto de silencio por él.
Fuente: CNN