Peravia.- El candidato presidencial por el Partido Revolucionario Moderno (PRM), Luis Abinader afirmó este domingo que el presidente Danilo Medina “será derrotado por la fuerza de la verdad” en los comicios de mayo venidero.

Sostuvo que la ola del cambio se fortalece en todo el país y que los hechos que evidencia sus incumplimientos con el pueblo, debido a que a su juicio prometió darle seguridad a la gente frente al acoso de los delincuentes, y no le ha cumplido.

Agregó que el mandatario además pometió salud pública y mejores sueldos y pensiones a los trabajadores, y tampoco cumplió.

Abinader dijo que la gestión de Medina en el área de educación ha servido más para hacer negocios que para mejorar la calidad del sistema educativo, que sigue siendo evaluado entre los peores de todo el continente.

“Y también prometió una gestión pulcra y transparente,  y todos hemos visto los cuestionamientos éticos a la licitación para la construcción de las plantas de Punta Catalina; escándalos de tráfico de influencia y corrupción en OISOE; cuestionamientos a la remodelación del hospital Darío Contreras, a una carretera que construye sin licitación y de manera clandestina, mientras se denuncia sobrevaluación multimillonaria en  compras del Estado”, detalló el aspirante presidencial. 

Abinader manifestó que el jefe de Estado no tiene cómo evadir “el dedo acusador” que se levanta contra la transparencia y diafanidad de su gobierno, “pues según la Cámara de Cuentas el 70% de sus funcionarios no habían presentado declaración jurada de bienes, a más de 3 años de su gestión”.

“Medina no sólo ha sido deficiente, improvisador y derrochador sino que además no tiene compasión por el pueblo, como demuestra el hecho de que pese a las acumuladas rebajas históricas de los precios de los combustibles derivados del petróleo, no ha sido capaz de disponer su reducción sustancial, así como de la tarifa eléctrica, “como le hemos estado demandando nosotros y el PRM”, manifestó.

Abinader también demandó que el Gobierno disponga rebajas en los precios de las comidas y los medicamentos, para lo cual puede usar, según entiende, lo que los funcionarios han denominado “ahorros” por la rebaja de los combustibles, que a su juicio “en realidad son recursos sustraídos de los bolsillos de los consumidores y de las empresas”.