(CNN)– Sebastián el cangrejo jamaiquino puede haber predicado las virtudes de vivir en el fondo del mar en la pelÃcula de Disney La sirenita, pero hasta ahora, los humanos han fracasado en aproximarse al modo de pensar del crustáceo.
Ciertamente, el futuro de la vivienda humana, ya sea por elección o por catástrofe, a menudo se imagina (al menos en la cultura popular) como algo más allá de la órbita de la Tierra. Contra toda lógica, se podrÃa argumentar que la vida subacuática todavÃa parece demasiado extraña.
Pero, para el arquitecto belga Vincent Callebaut, no es asÃ. Él ha revelado sus ambiciosos planes para una serie de poblados ecológicos submarinos, cada uno de las cuales podrÃan alojar hasta 20.000 personas en el futuro. Su proyecto Aequorea supone "rasca aguas" en espiral y completamente autosuficientes, los cuales llegan al fondo del mar en los puertos deportivos cubiertos de mangle en la superficie de los océanos del mundo.
Similares a las medusas en apariencia, cada rasca aguas se construirÃa mediante el uso de plásticos reciclados del engañosamente llamado "séptimo continente" o Gran mancha de basura del PacÃfico (se cree que gran parte de los escombros aquà existen en forma de microplásticos, más que tratarse de una masa visible).
Además de ofrecer un espacio de vivienda, el Aequorea alojarÃa laboratorios cientÃficos, oficinas, hoteles, campos deportivos y granjas a lo largo de 250 niveles y llegarÃa hasta una profundidad de 1.000 metros. El agua de mar serÃa desalada para beber, las microalgas podrÃan reciclar los residuos orgánicos y la luz podrÃa ser suministrada a través de bioluminiscencia.
Aquellos a quienes les preocupan los efectos desestabilizadores de las corrientes fuertes, tormentas o incluso terremotos, es decir, a todos, no tienen de qué preocuparse: la geometrÃa y el lastre de las torres contrarrestarÃan remolinos marinos y la flotabilidad natural, mientras que el espesor de la capa exterior aumentarÃa "desde la superficie del mar hacia abajo, a fin de compensar la tensión causada por el aumento de la presión".
Fase de concepción
Hasta el momento, aunque por supuesto se escucha como algo utópico, uno podrÃa sospechar que la investigación y la etapa de desarrollo en la que está este proyecto podrÃa durar más que el tiempo de vida de muchos de nosotros. Sin embargo, los humanos ya viven bajo el agua durante cortos perÃodos de tiempo en una capacidad de investigación en el Aquarius Reef Base frente a los Cayos de la Florida.
Además, hay un puñado de experiencias lujosas subacuáticas de esparcimiento disponibles actualmente, por ejemplo el restaurante submarino Ithaa Undersea Restaurant en las Maldivas, donde los clientes pueden cenar, casarse o, incluso, dormir dentro de una cámara acrÃlica transparente de cinco metros debajo de la superficie del océano Ãndico. Además, actualmente está en construcción el Water Discs Underwater Hotel, en Dubái, el cual consiste en 21 habitaciones subacuáticas rodeadas de un animado arrecife de coral.
Otras atracciones submarinas
Justo frente a la costa de Cancún, México, se encuentra el primer museo submarino del mundo, el Museo Subacuático de Arte, el cual no solamente es una atracción cultural única donde se exhibe un gran número de esculturas contemporáneas, sino que además proporciona un hábitat para la fauna y flora mientras que, de manera simultánea, mantiene alejados a los buceadores de un arrecife de coral cercano, lo que ayuda a prevenir que se le cause un mayor daño a este delicado ecosistema.
Un apagado museo submarino de 150 millones de dólares en la bahÃa de AlejandrÃa, Egipto, por el arquitecto francés Jacques Rougerie, suena igualmente encantador, con el beneficio añadido –para algunos– de ser capaz de permanecer seco. Los visitantes podrán contemplar más de 2.500 artefactos de piedra hundidos, incluyendo las ruinas del famoso faro de la isla de Faro, desde plataformas de observación situadas cerca de siete metros por debajo de la superficie del Mediterráneo, los que se alcanzan a través de largos túneles de fibra de vidrio... los cuales permiten la visibilidad.
Asà que, aunque puede ser que no estemos viviendo la vida de manera acuática por el momento, sin duda podemos mojar nuestros pies en el agua para ver si realmente las cosas bajo el mar son mejores, como lo sugerÃa Sebastián.