Técnicos del Consejo Nacional de Investigaciones Agropecuarias y Forestales (Coniaf), destacaron el uso de la ingeniería genética para mejorar características productivas en plantas y animales, lo que aseguran que representa un gran avance en la lucha contra el hambre y la pobreza.
El director de la institución, Juan Chávez, explicó que una de las aplicaciones inmediatas de la biotecnología vegetal, es el uso de las plantas como bioreactores, es decir, como una especie de fábrica para la producción de medicamentos, anticuerpos, vacunas, biopolímeros y biocombustibles.
Definió la biotecnología como la introducción de nuevos genes a las plantas y animales, con el fin de conseguir características deseables, y afirmó que esta tecnología representa el futuro de la agropecuaria nacional.
Mientras, el investigador y profesor universitario Gabriel A. Domínguez, señaló que el avance científico vertiginoso de esta tecnología a nivel mundial ha permitido desarrollar múltiples especies y variedades de mayor rendimiento, resistencia a plagas, y a condiciones abióticas cada vez más severas debidas al cambio climático.