ABINADER CIERRA 2015 muy bien. En el último semestre Luis arreció la oposición, colocando al continuismo a la defensiva, y logrando, junto a otros sectores políticos y de la sociedad, dejar en el pasado el alto grado de popularidad, el aura de “invencibilidad” de que disfrutó el Presidente.

Mientras una encuesta empresarial, Deloitte,  fuera de toda sospecha confirmó la caída de la popularidad de Medina hasta en un 28% en el segundo semestre del año, y la firma CIE Internacional registraba un escenario 45-33, de segunda vuelta, Luis quedó percibido como la figura política más influyente del año electoral que inicia, conforme el Observatorio Político de Funglode. Súmele a ese buen posicionamiento el endoso a su candidatura que cuaja con el PRSC y otras fuerzas que anuncia... 

DECANTACIÓN. La candidatura presidencial de Luis crece y se fortalece en la decantación de fuerzas y preferencias que agrupa al país en dos grandes opciones: el cambio de visión y de gestión, que encarna Luis, y la continuidad del modelo del presidente Danilo Medina que no satisface más la aspiración de la gente de un modelo de gobierno incluyente, equitativo y cumplidor de la Constitución y las leyes. Luis se beneficia del dilema electoral cambios Vs. continuidad.

 

PONEN DE FEO A DANILO. Funcionarios del gobierno andan por ahí anunciando encuestas de firmas se sabe trabajan para ellos, encuestas de escritorios, como se conocen. No se dan cuenta, pero luego de la encuesta Deloitte, que registra la baja sustancial de la popularidad de Danilo y que, en consecuencia, aumenta su rechazo en esa proporción, venir ahora con  encuestas hechas por sastres chapuceros habla muy mal de Danilo y el equipo que lo acompaña. Se les esperaba algo más de creatividad, man.

 

LAS FIRMAS ENCUESTADORAS han sido puestas de relajo. Las que bombardeaban a la gente de manera permanente  cuando Danilo era “El Señor de los Cielos”, en preferencia electoral, han callado ante el derrumbe. Por cierto que el año nos deja un serio cuestionamiento contra la Gallup, que dirige Rafael Acevedo, tenida hasta hace un tiempo como la más confiable del país.

 

El bien informado embajador del gobierno en Panamá, periodista César Medina, en Listín Diario del  29 de noviembre pasado, escribió que“Asisa, Sigma y Gallup, esta última con nomenclatura local pero encabezada igual por Rafael Acevedo, trabajan por encargo del gobierno o de personeros suyos”. Gallup trabaja, pues, para el Presidente-candidato y quedan, así, invalidados por interesados, los pronósticos que pueda hacer sobre el torneo electoral.

MÁS sorprendente aún fue que  el embajador y destacado comunicador agregó, y lo citamos de nuevo como lo publicó Listín que  “La Gallup que encarga el Grupo de Comunicaciones Corripio para su publicación, no se hará hasta finales de enero por estrategia política y de mercado”. 

¿El Grupo de Comunicaciones Corripio es parte de una  ‘estrategia política y de mercado’, obviamente del gobierno?  Cuando se leen estas cosas se entiende por qué muchas de nuestras firmas encuestadoras han perdido credibilidad. En países donde se respete a la gente tales revelaciones ameritarían más de una aclaración. 

 

EL COLAPSO de las primarias del PLD no son los dos muertos, los 8 a 10 heridos, la interrupción del proceso en muchos lugares, las urnas desaparecidas,  los precandidatos que no aceptan los resultados -denunciándolos por amañados- ni la decisión final de la Comisión Electoral de declararse incapaz de dar unos resultados generales, y pasarle esa pelota tan caliente al Comité Político.

No.
La magnitud e implicaciones de ese colapso sólo pueden medirse al ponderarse que en esas primarias apenas fue a competencia el 2 ó el 3% de los cargos congresuales y municipales importantes del PLD. Si se hubieran disputado todas las senadurías, diputaciones y alcaldías, habríamos celebrado Nochebuena y Navidad bajo tiros, al grito ¡sálvese quien pueda!, y todavía estaríamos en un !agáchate, no te menees!