Samsung, líder mundial en teléfonos móviles, fue sentenciado este jueves a pagar una multa simbólica por realizar una campaña en la que utilizaba a bloggers y a estudiante para difamar a la taiwanesa HTC.

Samsung tendrá que pagar una multa de 10 millones de dólares taiwaneses ( 247.000 euros), una cantidad ridícula para el grupo de Corea del Sur. La investigación de la Comisión para el Comercio Justo en Taiwán encontró que Samsung, a través de su filial Opentide había contratado a personas para escribir artículos críticos con HTC y recomendar la compra de productos Samsung.

Los autores, así como empleados de Samsung hacían comentarios sobre la calidad del HTC One, el smartphone estrella de la taiwanesa. Lo malo de estas críticas es que resaltaban defectos imaginarios o minimizaban sus características frente a los dispositivos de Samsung.

«Este ha sido el primer caso en Taiwán de una compañía que hace una maniobra oculta para ganar a sus competidores», ha dicho a AFP un portavoz de la comisión. Un portazón de Samsung dijo a AFP que lamentaba la decisión de la comisión.