Si nos ofrecieran pasar unos días de descanso en un lugar paradisíaco, en medio de montañas, vegetación y lagos ¿Quién podría resistirse? Algo así le ocurrió a esta gente pero todo terminó como una película de terror…
Fue en el año 1986 cuando ocurrió algo escalofriante. Ese año y tras la tragedia murieron 1750 personas. Pero eso no fue todo, el triste episodio también se cobró vidas de vacas, ovejas, cabras y otros tantos animales…
¿Qué fue lo que ocurrió?
Sucedió el 21 de agosto de ese año en el lago conocido como Nyos (o lago Lwi) en Camerún. Los pocos sobrevivientes al acontecimiento relataron que ese día (y antes de la catástrofe) se sintió que la tranquilidad y calma típica el lugar se había ido. Muchos animales comenzaron a morir sin causas aparentes y del fondo del lago salía un extraño burbujeo.
Al principio sospecharon de algunos experimentos que se hacían en el lugar y los ojos culparon a los científicos. No obstante la respuesta no tardó en llegar…
Ocurre que este lago se encuentra en la ladera de un volcán inactivo. Este volcán, comenzó a activarse y expandió dióxido de carbono en el fondo del lago.
De allí se explicarían las sorprendentes burbujas que este lago arrojaba. Dado que este gas es altamente toxico y mortal, comenzó a matar silenciosamente a personas, animales y vegetación.
Se sospecha que, en el fondo del llago, se produjo un quiebre o un sismo que mantenía encapsulado al gas permitiendo que saliera y así acabara con casi toda la población, vegetación y fauna del lugar.
Luego de la catástrofe, los científicos estuvieron más de 4 años para eliminar por completo las toxinas del lugar.
Claramente este episodio muestra el poder que la naturaleza tiene por sobre el ser humano… Y lo seguirá teniendo. Tal vez sea hora de “hacer las pases” con ella. ¿No lo crees?