Hace pocos días atrás se dio a conocer en las redes sociales una noticia bastante sorprendente y alarmante.

Un joven londinense llamado Joe Christie de 23 años iba caminando por Streatham cuando observó que caía del saco de una señora a pocos metros delante de él la suma de 10 libras.

Tras observar lo ocurrido, este joven se acercó a la señora (de alrededor de 30 años) para devolverle su dinero ¿Cuál crees que fue su reacción?

Al ver que el hombre era negro, no demoró en dejar en evidencia sus prejuicios raciales y respondió de la peor forma diciéndole: “Lo siento, no estoy en black boys”. Luego corrió alejándose del joven.

El término Black boys se usa para referirse a personas negras. Es un término utilizado en forma denigrante y peyorativa.

 Es soprendente como ciertas personas no pueden ver más allá del color de la piel y pasan desapercibidas las buenas acciones.

Este joven tuvo la única intención de devolverle su dinero y ella no sólo salió corriendo sin darle las gracias, sino que, además, respondió con un insulto.

A pesar de la escena desagradable Joe decidió compartir la triste anécdota en las redes sociales. Pero reaccionó de una forma diferente a la de la mujer.

En declaraciones dadas por el mismo Joe dijo que “le pareció un episodio divertido”. De todos modos es alarmante la discriminación que muchos londinenses (y personas de todo el mundo) tienen que padecer por el simple hecho de tener un color diferente de piel.

Es llamativo que, como sociedad, aún no hayamos podido dejar de lado las diferencias aparentes y comenzar a observar un poco más la mirada (y no tanto el color de los ojos) y las intenciones (y no tanto el color de la piel) ¿Tú que crees?