Durante su viaje por América Latina, dos intrépidos jóvenes rusos decidieron durante su estadía en la ciudad de Río de Janeiro, realizar un hazaña inesperada y escalaron el famoso monumento del Cristo Redentor, también conocido como el 'Cristo de Corcovado' de 38 metros de altura, localizado en la cima del cerro del Corcovado.

Vadím Makhorov y Vitaly Raskalov, dos deportistas extremos rusos, decidieron de manera arriesgada alcanzar la cima de la enorme figura eludiendo a las autoridades locales. Debido a la imposibilidad de realizar la hazaña en las horas del día, dada la presencia de policías, los dos jóvenes visitaron la estatua de noche a través de la floresta en un recorrido de aproximadamente dos horas, publica 'Izvestia'