La presunta víctima, una estadounidense de 20 años,  presentó una denuncia por ataque sexual después de ver un video en Instagram en que aparecía con un hombre que intimaba con ella, apoyada contra la ventana de una sucursal bancaria en la calle principal de la ciudad universitaria de Atenas, en Ohaio. 
 
La joven declaró que fue atacada por un desconocido mientras estaba inconsciente por exceso de consumo de alcohol, por lo que no recuerda los hechos, que vio sin embargo reproducidos en las redes sociales. El video fue tan solo uno de los múltiples registros de la escena que esa misma noche se subieron a Internet. 

La Policía ha indicado que el estado en que la joven alegó encontrarse durante el acto hace suponer que en aquel momento no tuviera conciencia de lo que estaba sucediendo, por lo que no habría consentido el acto, hecho que constituiría legalmente un ataque sexual. 

En este sentido, el jefe de la Policía de la Universidad de Ohio, Andrew Powers, declaró que la documentación del presunto delito en las redes sociales podría ayudar a identificar al hombre que aparecía con la estudiante. No obstante, el oficial hizo una dura crítica a quienes grabaron el acto mientras lo presenciaban. 

"Lo más preocupante son las implicaciones sociales del hecho de que alguien haya estado allí viendo lo que sucedía y lo grabara en video con su teléfono en lugar de intervenir y tratar de ayudar a la víctima". 

Por su parte, la Universidad también condenó el incidente, y dijo que brindará su apoyo a la denunciante y colaborará en todo lo necesario con la investigación que está en marcha.