El presidente de la Junta Central Electoral (JCE), Roberto Rosario, proclamó este miércoles que esa institución “no acepta presión”, de nadie, y que ese organismo es un “libro abierto”, donde ahora hay mucho trabajo y que si se pide una cita y no se acepta en ese momento no quiere decir que se esté ocultando algo.

Sus declaraciones se producen a propósito de informaciones de que la JCE estaría siendo presionada por la Embajada de Estados Unidos, para que resuelva el problema de los dominicanos de descendencia haitiana.

“La Junta no acepta presión, para que haya presión tiene que haber alguien que la acepte y pienso que todo el mundo me conoce y sabe que no soy de las personas que reaccionen con presión. No creo que sea un tema de preocupación del país el que la Junta pueda ser presionada”, advirtió Rosario, paa referirse a la publicación de algunos medios de comunicación de que el órgano autónomo estaría siendo sometido a presiones de la Embajada de los Estados Unidos, para que solucione “convenientemente” casos en que supuestamente se violan los derechos de ciudadanos de ascendencia haitiana.

El embajador norteamericano James Brewster habría estado pidiendo “reuniones” con el presidente de la JCE para conversar sobre el tema.

El magistrado explicó que el 17 de septiembre sostuvo una reunión con la delegación diplomática de los Estados Unidos y que ciertamente se estableció un canal de comunicación que ha estado funcionando, pero que con posterioridad se pidió una segunda reunión que no pudo concertarse.

“Yo salgo a las 10 de la noche casi todos los días y tengo un cumulo de trabajo enorme, enorme y yo había dicho que esa reunión fuera preferiblemente después que saliera de la situación que estamos”, significó Rosario.

Informó que el referido caso ya está pautado para esta semana y que el ambiente que ha primado hasta el momento entre la embajada y la JCE es de “mucho respeto” y que eso no tiene por qué ser distinto.