(CNN Español) - A un hombre en el corredor de la muerte en Georgia le negaron la petición que hizo como su última cena: seis latas de cerveza. Marcus Ray Johnson fue condenado a muerte por el asesinato y violación de una mujer en 1994.
A Johnson le negaron su petición porque el alcohol es considerado un elemento de contrabando, afirmó el Departamento de Correcciones de Georgia en un comunicado.
Johnson, de 50 años, ha pasado más de 15 años en el corredor de la muerte. Como su última cena se le ofreció lo que todos los prisioneros comieron: pescado horneado y croquetas de queso.
Sin embargo, Johnson no cenó, según reportaron las autoridades.
El hombre fue ejecutado en la noche de este jueves.