El presidente de la Junta Central Electoral, Roberto Rosario Márquez, negó este jueves los casos de apatridia en República Dominicana, y calificó como una calumnia el informe de Amnistía Internacional sobre el tema.
Durante una rueda de prensa en la sede de la JCE, Rosario Márquez rechazó las declaraciones de Amnistía Internacional y ofreció datos de los procesos de regulación de extranjeros que se llevan a cabo en el país.
Amnistía Internacional encaró al Gobierno dominicano que reconozca la existencia de apatridia, para entonces resolver el estatus de estas personas, que podrían llegar a ser “decenas de miles”.
Así lo deja ver en el informe titulado “Sin papeles no soy nadie, personas apátridas en la República Dominicana”, en el que hace un análisis a las decisiones del Estado dominicano puestas en marcha desde 1990 hasta sentencia 168-13 del Tribunal Constitucional, para desembocar en lo que el organismo internacional considera “el camino hacia la apatridia”.
En la investigación de 60 páginas, Amnistía reconoce los esfuerzos del Gobierno por no dejar a ningún sujeto sin derecho, como la aplicación de la Ley de Naturalización 169-14. Pero destaca que esos esfuerzos han otorgado “una solución parcial”.
“Se necesita reconocer que hay apátridas en el país, que hay decenas de miles de personas. O sin dar números, que hay un número de personas en condición de apatridia. Si se puede reconocer esto se pueden tomar medidas adecuadas”, puntualiza la investigadora Chiara Liguori, quien fue la encargada del equipo que hizo el estudio.