El Fondo Monetario Internacional (FMI) estableció que la economía de la República Dominicana siguió creciendo a comienzos de este año, en un contexto de contracción fiscal, y los directores ejecutivos elogiaron los esfuerzos de las autoridades por restablecer la estabilidad macroeconómica, incluidas las medidas de ingreso y gasto para reducir el déficit fiscal.

Indica el organismo internacional que el PIB real creció 1,6%  (interanual) en el primer semestre de 2013, después de crecer casi 4% en 2012 y 4,5 por ciento en 2011, y que con las políticas vigentes tomadas por las autoridades, se proyecta que el déficit del sector público consolidado en el presente año disminuirá a 4,3%  del PIB, comparado con 7,8% del PIB en el 2012.

Un informe entregado por el Banco Central, señala que la inflación repuntó a comienzos de 2013, tras una disminución significativa en 2012, debido en parte al impacto de los aumentos de las tasas de impuesto al valor agregado anunciados en noviembre de 2012, explicando que en julio pasado, la inflación general (interanual) fue de 5,7%, es decir dentro de la banda fijada como meta por el Banco Central  de la República Dominicana (4–6 por ciento).

El informe rendido por el organismo crediticio internacional afirma que la consolidación fiscal se puso en marcha a finales de 2012, agregando en ese contexto que las medidas tributarias adoptadas en noviembre de 2012, y los ingresos extraordinarios relacionados con una nueva ley de amnistía fiscal y el adelanto de pagos de impuestos sobre activos financieros, contribuyeron a incrementar los ingresos fiscales a comienzos de 2013.

Sostiene que en el lado del gasto, la inversión pública se desaceleró drásticamente en el primer semestre de 2013 después de una gran expansión el año previo, por lo que el déficit del sector público no financiero se redujo a 1,1% del PIB en el primer semestre de 2013, comparado con 6,7 por ciento del PIB en todo el año 2012. 

Cabe resaltar que en mayo de 2013, el Banco Central flexibilizó la política monetaria para estimular el crecimiento del crédito en respuesta a la debilidad de los indicadores de actividad económica y expectativas de inflación estables, y como consecuencia de esa correcta medida, al final de julio el crédito al sector privado creció a una tasa interanual de 14%, y la disminución del encaje legal sobre los depósitos en moneda nacional llevado a cabo en mayo fue un factor importante en el repunte del crédito.

Las presiones en el mercado cambiario se intensificaron en agosto y el peso se depreció casi 2% en ese mes, sin embargo el 28 de agosto, el Banco Central incrementó en 200 puntos base la tasa de política monetaria, hasta 6.25 por ciento, y al final de ese mes las reservas internacionales brutas se encontraban en US$3,7 miles de millones de dólares.

La perspectiva es de una recuperación económica paulatina con inflación moderada y un fortalecimiento de la posición externa. Sin embargo, persistirán los riesgos a la baja generados principalmente por las dificultades en la recuperación económica de Estados Unidos y Europa, choques en los precios del petróleo, menores precios del oro y las grandes necesidades de financiamiento externo del sector público.

 
ELOGIAN ESFUERZOS POR RESTABLECER ESTABILIDAD

En su informe los directores ejecutivos elogiaron los esfuerzos de las autoridades por restablecer la estabilidad macroeconómica, incluidas las medidas de ingreso y gasto para reducir el déficit fiscal., sin embargo hacen notar los riesgos a la baja asociados a la incertidumbre de la situación mundial y las grandes necesidades de financiamiento, tanto fiscales como externas.

En consecuencia, resaltaron la necesidad de abordar las vulnerabilidades restantes para restablecer la confianza de los inversionistas y sustentar la recuperación económica.

Los directores celebraron el compromiso de las autoridades con la consolidación fiscal y su intención de llegar a un balance equilibrado para el sector público no financiero a finales de 2016, lo cual reforzaría la sostenibilidad de las cuentas fiscales, haciendo hincapié en la necesidad de reformar el sector eléctrico para limitar su carga en el presupuesto.

Los directores convinieron en que la política monetaria debe estar orientada a mantener la inflación en niveles bajos y proteger la posición externa, y respaldaron la intención de las autoridades de incrementar las reservas internacionales para que sean equivalentes a alrededor de tres meses de importaciones.

Los directores celebraron la flexibilización del tipo de cambio y la adopción de una posición de política monetaria más restrictiva en respuesta a presiones en el mercado de divisas.

Tomaron nota con satisfacción de las recientes mejoras en la gestión de la liquidez de corto plazo, y alentaron a las autoridades a continuar modernizando el marco monetario, incluyendo su transparencia.

En general, los directores subrayaron la importancia de seguir adelante con la recapitalización del Banco Central según los lineamientos de la ley de 2007.

Los directores del FMI observaron que los indicadores de solidez del sector financiero son satisfactorios en términos generales, pero aconsejaron a las autoridades a corregir el fuerte aumento de la exposición de los bancos al sector público y a mejorar la gobernanza del banco comercial más grande.

Los directores dieron la bienvenida a los planes de las autoridades para remediar las deficiencias estructurales en el sector eléctrico, y resaltaron la necesidad de una estrategia integral para mejorar la eficiencia del sector sin deteriorar las finanzas públicas.