APUNTE.COM.DO.- Una mujer residente en Villa Mella, que prefirió mantener su identidad en reserva, logró una reducción de su factura eléctrica luego de acudir a la Oficina de Protección al Consumidor de electricidad (Protecom). Durante tres años pagaba 1,890 pesos por consumo eléctrico, pero en junio de 2025 tuvo que reclamar ante Protecom después de que su factura subiera a 4,074.64 pesos.
"Cuando realicé el último reclamo a Protecom en octubre del 2025 la institución me hizo un acuerdo de pago que consistió en que de 4,074.64 pesos solo tuve que pagar 2,810 pesos (1,264.64 pesos menos) y de ahí en adelante la luz comenzó a bajar más y más hasta quedarse en una tarifa permanente de 2,137.00 pesos, que es el monto que pago ahora", explicó.
Para llegar a ese acuerdo, Protecom tomó la iniciativa de cobrarle aproximadamente el 50 % del alza de la factura, es decir, de los 4,074.64 pesos, mientras determinaban si su reclamación era procedente o no.
Otra de las medidas fue el envío de un inspector de la Empresa Distribuidora de Electricidad del Este (Edeeste), responsable del servicio en su vivienda, para verificar el medidor. Según la afectada, el inspector nunca se presentó en su residencia. No obstante, cuando acudió a Edeeste para reclamar por la ausencia del técnico, la empresa le informó que en su sistema aparecía un reporte que indicaba que este había realizado la verificación del medidor.
"Nunca me explicaron con claridad el porqué de la alta factura eléctrica. El técnico reportó que no había anomalía en el contador de mi casa y que la factura de 4,074.64 pesos era correcta, lo cual no es así", sostuvo.
Dijo que Edeeste determinó que su factura era improcedente, pero debido al acuerdo ya mencionado solo tuvo que pagar el 50 % y más adelante el costo de la factura llegó más bajo.
Al ser consultada sobre el tema, Protecom señaló que la posibilidad de que una reclamación por facturación alta resulte en un ajuste o crédito a favor del usuario depende del origen de la variación identificada en el consumo.
"Cuando Protecom emite una decisión procedente a favor del usuario, la solución aplicada depende del origen de la reclamación y del estado de pago de la factura al momento de emitirse la decisión. Las correcciones se materializan mediante una refacturación. Cuando la factura corregida genera un saldo a favor del usuario titular, dicho monto se refleja como un crédito aplicable a las facturaciones siguientes", indicó.
Explicó que esta posibilidad será mayor cuando las inspecciones y verificaciones técnicas comprueben errores de lectura, fallas en el medidor, anomalías en la facturación o una aplicación incorrecta de la tarifa. En estos casos, según corresponda, se ordena la refacturación, el recálculo o la acreditación del monto objeto de reclamación.
Sin embargo, no todos los usuarios que reclaman por una factura eléctrica elevada obtienen el mismo resultado. El caso de otro usuario muestra que, pese a presentar su reclamación, el monto de su factura no fue reducido.
Un usuario que tampoco quiso identificarse relató a este medio que la empresa Distribuidora de Electricidad del Sur (Edesur) le cobró más de 5,600 pesos de factura eléctrica, algo que consideró injustificable y que pese a sus reclamaciones nunca recibió una respuesta concreta.
Manifestó que pagaba entre 1,000 y 2,500 pesos mensuales de energía eléctrica, dependiendo de si era época fresca o de más calor, pero de repente la factura le llegó a 5,639.22 pesos. Cuando fue a reclamar a Edesur el 18 de septiembre de 2024, la empresa lo remitió a Protecom y esta nunca le dio respuesta.
Indicó que reclamó una vez por la situación, que siguió pagando el alza de la factura por cinco meses y que ningún técnico eléctrico de las entidades fue a revisar el contador de su hogar, aunque prometieron que lo harían.
Señaló que pasados los cinco meses el costo de la factura se redujo a 2,000 pesos, monto que paga actualmente.
Protecom estableció que la reclamación tendrá menor posibilidad de resultar procedente cuando el incremento responda a variaciones estacionales del consumo —como un mayor uso de aires acondicionados durante los meses de mayor temperatura—, fugas en las instalaciones internas de la vivienda o a un consumo real registrado correctamente por el equipo de medición.