El presidente ruso, Vladimir Putin, da luz verde a la recomendación del Servicio de Seguridad (FSB, antiguo KGB) de suspender los vuelos a Egipto hasta que se establezcan las causas del siniestro del Airbus A-321.
"El jefe de Estado estuvo de acuerdo con esta recomendación y encargó al Gobierno ponerla en práctica, así como garantizar el regreso al país de los ciudadanos rusos" que se encuentran en Egipto, ha dicho el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov.Ha indicado que "el presidente también ordenó coordinarse con la parte egipcia para garantizar la seguridad de la comunicación aérea".