El presidente de la Cámara de Diputados, denunció este martes que en los barrios del paÃs operan mafias de criminales que reclutan menores de edad, a las que hacen promesas de conseguirles empleos en el exterior, pero que terminan siendo prostituidas y hasta muertas.
Abel MartÃnez Durán indicó que las menores dominicanas son llevadas a HaitÃ, y a las islas San Martin, Aruba. situación que dijo se da en todo el paÃs, pero en mayor proporción en la zona del Cibao, donde hay mujeres que se encargan de ubicar a las muchachas, a las que les presentan un supuesto plan para mejorar sus vidas y terminan esclavizándolas como trabajadoras sexuales sobre todo en HaitÃ, donde las mantienen secuestradas.
Agregó que esas muchachas son llevadas por la frontera y a veces en yolas hacia HaitÃ, San MartÃn y otras islas del Caribe, donde son vendidas al mejor postor y las mantienen secuestradas obligadas a prostituirse y muchas de ellas pierden la vida en medio de ese proceso, cuando se niega hacer negocios con hombres.
MartÃnez Durán afirmó que la República Dominicana sigue siendo uno de los paÃses de mayor auge en la trata de personas, con la agravante de que se usa como puente para el trasiego de niños, niñas, adolescentes y mujeres adultas.
Dijo que “hay que investigar si hay autoridades envueltas en la frontera y otros puntos del paÃs, que aceptan sobornos para dejarlas pasar, ya que necesariamente debe haber complicidad con esa red mafiosa que daña a nuestras jóvenesâ€.
Señaló que la mayorÃa de los casos no son denunciados por los padres, porque el panorama que les pintan es que mejorarán económicamente a través del progreso de sus hijas.
“Tampoco las vÃctimas cuando son rescatadas no se atreven a denunciar a sus captores, pues son amenazadas de muerte y son innumerables los casos que se registran en nuestros barrios, y entendemos que esta es una situación que hay que enfrentarâ€, agregó.
MartÃnez Durán saludó la creación de la ProcuradurÃa Contra el Tráfico IlÃcito de Migrantes y Trata de Personas para enfrentar esa situación que divide y crea angustia en las familias.