Washington. El presidente Barack Obama autorizó el envío de un pequeño número de fuerzas especiales al norte de Siria para ayudar a fuerzas locales en su lucha contra el grupo Estado Islámico.
Es la primera vez que fuerzas militares estadounidenses operarán abiertamente en el terreno en Siria. El despliegue incluirá menos de 50 efectivos, dijeron los funcionarios.
El portavoz Josh Earnest aclaró que no se trata de una “misión de combate” sino que los efectivos asesorarán y entrenarán a fuerzas locales para combatir al grupo Estado Islámico.
Reconoció, sin embargo, que las fuerzas estarán tomando riesgos en una zona peligrosa del mundo, donde Estados Unidos ya está lanzando bombardeos aéreos.“No cabe duda que enfrentarán grandes riesgos”, dijo el portavoz, “pero no se trata de una misión de combate.