(CNNMoney) - Olive Horrell no parece impresionada.
La mujer de 97 años sostiene un visor Project Cardboard, el casco de realidad virtual de Google que puedes hacer tú mismo. Se parece a un viejo juguete View-Master.
"¡Esto es algo antiguo! Mucho antes de tu tiempo", dice.
Ella se pone los audÃfonos, se coloca el visor contra sus ojos e inmediatamente hace un gesto de asombro. Dando vueltas en su silla de ruedas, Olive grita alegremente y señala cosas que solo ella puede ver. Cuando termina el tour de realidad virtual, Olive queda sin palabras.
"No hay manera de que pueda entender eso", dice finalmente. "El caballo. Estaba muy segura de que podÃa tocar el caballo".
Los empleados de Google han tenido éxito en impresionar a Olive por sexta vez hoy.
Olive obtuvo un tour especial VIP por el campus Mountain View de Google, organizado por Wish of a Lifetime, una organización sin ánimo de lucro que hace realidad los deseos de los ciudadanos de edad avanzada y de Brookdale Senior Living.
Le llevó tres años decidirse, pero Olive finalmente supo cuál era su deseo: querÃa ver el futuro.
Olive creció en una granja en el área rural de Montana. No tenÃa electricidad, no sabÃa qué era una radio, y se movilizaba en caballo y cochecito. Se mudó a California a la edad de 8 años, vivió ahà la Gran Depresión, y ha sido testigo de una cantidad increÃble de cambios tecnológicos en su vida.
Aún recuerda el primer ordenador que vio. Usaba tarjetas perforadas y medÃa más o menos 91 cm por 91 cm.
Ahora se encuentra en Google, una de las compañÃas de tecnologÃa más grandes e innovadoras del mundo, y tuvo la oportunidad de hablar con importantes ingenieros sobre la Nube. Ella quiere saber qué es y qué hay "allá arriba".
Más temprano ese dÃa, Olive dio una vuelta en uno de los autos autónomos de Google. Le gustó, pero se sintió más impresionada por su visita al departamento Google Doodle, donde ayudó a colorear su propio Doodle con un stylus en una computadora con pantalla táctil.
Un tour por el campus pasó por la cancha de vóleibol, un horno móvil para pizza, repisas de coloridas bicicletas Google y la fiesta de otoño "Chrometober fest". Algunos "Greyglers", empleados de Google de edad más avanzada, almorzaron con ella en una de las 22 cocinas del campus que alimentan a los 20.000 empleados locales de Google.
Todo le recordó a Olive a una universidad. "No tienes que crecer", dijo.
Olive, quien una vez fue una ávida viajera que participó en expediciones en kayak y escaló montañas en Nepal, se sintió impresionada por Google Translate. Ella probó la cuchara Liftwear, diseñada para ayudar a que las personas con temblores puedan comer por sà solas. Luego, Olive observó sorprendida cómo la detección facial de Google Photos determinó que una bebé en una foto era la misma persona que una niña de 13 años.
"Presionas un botón y tienes la historia justo delante de ti", dijo. "Esto es muy alucinante para mÃ".
Para los empleados de Google y otros que usan esta tecnologÃa todos los dÃas, esta fue una oportunidad para ver la tecnologÃa moderna como la ve alguien por primera vez. Fue un recordatorio de cuán increÃble es en realidad.
Para Olive, lo más destacado del dÃa no fue la tecnologÃa futurista, sino el darle las gracias a alguien por un acto de amabilidad.
El fundador de Wish of a Lifetime, Jeremy Bloom, no le dice sà a todos los deseos... la organización concede más o menos un deseo por dÃa. Algunos de los deseos que se han hecho realidad son reunir a tres hermanas, todas de ciento y tantos años, y llevar a una mujer de Mississippi a ver el océano por primera vez.
Pero Bloom no pudo dejar de hacer el viaje a Google para conocer a Olive.
Bloom, un esquiador olÃmpico en dos ocasiones y jugador de la NFL que ahora dirige una compañÃa de tecnologÃa en Arizona, fundó Wish of a Lifetime hace años, inspirado en sus propios abuelos.
"Eres un alma muy gentil; ha sido un placer conocerte", le dijo Olive emocionada a Bloom mientras le daba la mano. "Como sabes, muchas veces no nos ven".
Ella le dio las gracias por el dÃa, un deseo que tomó tres años en hacerse realidad, y no decepcionó.
"Sin duda, ni en mis sueños más remotos pude imaginar lo que vi hoy".